Madrid
El líder del PP, Mariano Rajoy, dio ayer por «superados» los «momentos de dificultad» que atravesó su partido y espera que los asuntos judiciales pendientes, entre ellos los derivados de la «trama Gürtel», «no vayan a más».
El presidente del PP avanzó, además, que su partido quiere tener lista en enero del año que viene una propuesta para comenzar a redactar su programa electoral de los comicios autonómicos y locales de 2011 y, por extensión, de los generales de un año después.
Rajoy se reunió con los diputados del Grupo Popular en el Congreso para hacer balance del presente período de sesiones, a su juicio satisfactorio.
El «número uno» del PP calificó con un «suspenso total» la gestión del Gobierno durante toda la legislatura y afirmó que ha sido «incapaz de reaccionar con solvencia» ante casos como el del «Alakrana», Haidar o los incidentes con Gibraltar.
Bajo su punto de vista, el Ejecutivo «se ha dedicado a adoptar una vez más decisiones equivocadas para tratar de ocultar otras cosas» como la reforma del aborto o la iniciativa para retirar los crucifijos, que tienen como objetivo, resaltó, «dividir a la gente». «Hay que hacer un esfuerzo muy importante para buscar áreas en las que el Gobierno haya estado a la altura de las circunstancias», sentenció.