Madrid / Oviedo
El PSOE consiguió ayer tumbar «in extremis» la proposición no de ley firmada inicialmente por el resto de grupos parlamentarios del Congreso que proponía «perdonar» las multas por hablar con el teléfono móvil si el conductor instalaba en un plazo de un mes un dispositivo de «manos libres» en su vehículo.
El PSOE, que desde un primer momento se había opuesto a la iniciativa al entender que el uso indiscriminado del «manos libres» también distrae al conductor, consiguió que CiU, ERC-IU-ICV y el Grupo Mixto dieran marcha atrás a una propuesta que, en sus inicios, contaba con la firma de estos mismos grupos parlamentarios.
La iniciativa, que proponía también rebajas en el impuesto de matriculación de los vehículos nuevos que cuenten con dispositivos permanentes de «manos libres», sólo contó con el apoyo expreso del PP y el PNV, que criticaron el «seguidismo» y la posición «volátil» del resto de grupos parlamentarios.
El portavoz del PP en la Comisión de Seguridad Vial, Federico Souvirón, reconoció que el «manos libres» no es la panacea para acabar con los accidentes de tráfico, pero aseguró que sí es mucho más seguro usarlo que soltar el volante para hablar por el móvil.