Oviedo, L. Á. V.
La prisión de Villabona es, con la de Zuera (Zaragoza), uno de los dos centros que está utilizando el Ministerio del Interior para premiar a los etarras «críticos» con la dirección de la banda con un acercamiento al País Vasco. Pero no sólo en Villabona han recalado presos procedentes de prisiones más cercanas al País Vasco, como Nanclares (Álava) o El Dueso (Cantabria), a quienes se traslada por su actitud díscola. Es por eso por lo que en Villabona conviven «críticos» y «duros» de la banda etarra, y por lo que no se descarta que pueda ser escenario de las protestas en forma de huelgas de hambre rotativas que el colectivo de presos ha anunciado.
Valentín Lasarte integró el primer grupo de etarras acercados al País Vasco a finales de 2008 tras haber expresado su desacuerdo con la actual dirección de ETA y haberse mostrado a favor de acabar con la «lucha armada». En concreto, Lasarte llegó a Villabona el 5 de noviembre. En mayo del año pasado, Lasarte dio un paso más y aceptó, junto a Iñaki Rekarte, hacerse cargo del economato de la prisión, rompiendo una de las principales «normas» del colectivo de presos etarras, la de no aceptar beneficio alguno penitenciario, ni en forma de sueldo ni de rebaja de penas.
La coincidencia de presos «críticos» y «duros» pretende, además, romper la cada vez menos monolítica disciplina del colectivo de presos.