EFE
Madrid / Oviedo
La carta de José Montilla llamando a 200 entidades catalanas a una respuesta unitaria que él mismo liderará contra un recorte del Estatut ante una inminente sentencia del Tribunal Constitucional recibió ayer las críticas contundentes del ex vicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra y del PP, mientras los grupos del tripartito y CiU se apresuraban a darle su respaldo.
El presidente de la Comisión Constitucional del Congreso, el socialista Alfonso Guerra, tachó de «increíble» que el presidente de la Generalitat enviara la misiva y dijo que «los políticos catalanes deberían hacérselo mirar». «Están un poco en la estratosfera. Me parece muy difícil que una sentencia que no existe motive una carta, pronunciamientos ni nada», añadió.
A su juicio, el día que el TC dicte su esperada sentencia sobre el texto estatutario catalán lo primero que habrá que hacer es «acatarla» y, lo segundo, «que cada uno dé la opinión que quiera». «Pero hacerlo antes no lo entiendo», remachó. Alfonso Guerra, con el que el PSC ya mantuvo un tira y afloja durante la tramitación del Estatut en 2006, censuró que con estas «elucubraciones planetarias» se haya producido en Cataluña «un torneo sobre una sentencia que no existe».
Desde el PP, Soraya Sáenz de Santamaría, acusó a Montilla de haber puesto en marcha una «estrategia electoralista» y «de presión» al TC ante la sentencia. Tras recordarle que «su legitimidad» como presidente de la Generalitat proviene, igual que la del TC, de la Constitución española», le exigió que como «presidente de todos los catalanes sea más respetuoso con la forma de ver y entender Cataluña y la España de todos ellos». Además, respaldó el recurso del PP al Estatut por no ser éste «conforme» a la Carta Magna.
Esteban González Pons recomendó a Montilla que respalde la Constitución española antes que el Estatut, mientras el gallego Alberto Núñez Feijóo le reprochó el «gravísimo error» de «no defender» las instituciones del Estado del que forma parte y su independencia, en alusión al TC.
La líder de UPyD, Rosa Díez, ha acusado al presidente de la Generalitat de actuar como «un vulgar okupa» o un «batasuno al uso» por recabar el apoyo de 201 entidades catalanas ante un eventual recorte del Estatut por parte del TC. El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, pidió a las entidades a las que apeló Montilla que aseguren su «autonomía» ante un Govern que quiere «enterrar la pluralidad».
El secretario de organización del PSC, José Zaragoza, aseguró que las elecciones autonómicas, previstas para noviembre, no se adelantarán ni en el caso que el TC recorte el Estatut. Más radical, el consejero de Economía de la Generalitat, Antoni Castells, abogó por abrir una reflexión común sobre las relaciones entre Cataluña y España, diga lo que diga el Constitucional.
«Más allá de la sentencia del Estatut, sea cual sea, es evidente que hemos de sentarnos seriamente desde Cataluña y desde España y decir que esto no puede continuar así. Hay que ver qué hemos de hacer, si es que realmente unos y otros pensamos que sigue teniendo sentido y validez aquello que quisimos cuando hicimos el pacto constitucional y la transición. Yo creo que sí», dijo.
El secretario de organización del PSC, José Zaragoza, ha cargado contra el PP y ha descartado futuros acuerdos de gobierno en Cataluña como en el País Vasco. CiU cerró filas con el tripartito: «Aunque sea tarde, Montilla se ha levantado en 2010 con el pie bueno», dijo Oriol Pujol, quien le ha emplazado a extender la unidad catalana también a la política.