Madrid
El presidente Zapatero destacó la eficacia de las fuerzas de seguridad en la lucha contra el terrorismo durante el emotivo homenaje a los nueve policías y guardias civiles fallecidos en acto de servicio en 2009 celebrado ayer en el palacio de la Moncloa. En presencia de los familiares, entre ellos la viuda del inspector Eduardo Puelles, y las familias de los dos guardias también asesinados por ETA en Mallorca el pasado julio, el jefe del Gobierno ha proclamado «alto y claro» que la libertad «que queremos y disfrutamos» no sería posible sin el trabajo eficaz de las fuerzas de seguridad.
Zapatero destacó la «valentía, sacrificio, generosidad y entrega» de los muertos en acto de servicio, cuya memoria «no se borrará y la sociedad española sabrá guardar siempre su recuerdo». «Los asesinos representan la antítesis de la altura moral de quienes trabajaron por una sociedad mejor y más segura», subrayó el ministro Pérez Rubalcaba, quien tuvo un recuerdo especial para los tres agentes que perdieron la vida en atentados terroristas en 2009 -Eduardo Puelles, Carlos Sainz de Tejada y Diego Salvá-, muertos a manos de «asesinos despreciables que tratan de enmascarar su bajeza moral» en supuestos objetivos políticos.
El Presidente y el líder del PP, Mariano Rajoy, conversaron durante varios minutos al final del acto. Fue su primer encuentro en Moncloa desde 2008 y se ha producido días antes de la entrevista que tienen pendiente. Al acto no asistieron las dos organizaciones mayoritarias de la Policía y la Guardia Civil, el sindicato SUP y AUGC.
En una lluviosa mañana en Madrid, han asistido al homenaje los presidentes del Congreso y el Senado, José Bono y Javier Rojo; la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, y del Supremo, Carlos Dívar. También han acudido el jefe del Estado Mayor de la Defensa, José Julio Rodríguez; el presidente del PP, Mariano Rajoy, y la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre.