Barcelona / Oviedo
El Gobierno catalán aprobó ayer el proyecto de ley del cine de Cataluña que impone la obligación de doblar o subtitular en catalán el cincuenta por ciento de las copias de las películas para equipar la oferta en esta lengua a la del castellano.
El proyecto se tramitará por la vía de urgencia en el Parlament para que la nueva normativa entre en vigor en junio, a pesar del fuerte rechazo de las grandes distribuidoras, las denominadas «majors» norteamericanas.
El tripartito pretende «que el mercado garantice de manera efectiva el derecho de los ciudadanos de Cataluña a escoger ver cine en la lengua propia». En 2009, el 97,1% de las películas que se exhibieron en Cataluña estaban dobladas o subtituladas en castellano, mientras que sólo el 2,9% fueron dobladas o subtituladas al catalán.
El proyecto de ley prevé que cuando se estrene un largometraje cinematográfico en Cataluña, doblado o subtitulado, las empresas deberán distribuir el 50% de todas las copias en versión en catalán y deberán respetar este equilibrio lingüístico en la publicidad que se haga, informa «Efe».
Esta obligación se implantará de forma progresiva en un plazo de cinco años. Quedan exentas las películas en versión original castellana o catalana y las europeas de las que se distribuyan en Cataluña menos de 16 copias. En el caso de la distribución por canales diferentes a la proyección en salas, como es el DVD, el proyecto de ley prevé que se debe incluir la versión en lengua catalana en el menú de idiomas.
Además, el tripartito pretende crear una la Red Concertada de Pantallas Cinematográficas de Cataluña, que programarán preferentemente cine en versión original subtitulada y cine producido en Cataluña. Las infracciones de las obligaciones previstas en esta ley se clasifican en muy graves, graves y leves y las sanciones oscilarán entre 75.000 y 4.000 euros.
En cuanto al incumplimiento de la obligación de distribución, la sanción puede oscilar entre 5.000 y 1.000 euros por copia que no cumpla con la obligación, en función de si representa una infracción muy grave o una leve.
La líder del PP de Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, ha anunciado una enmienda a la totalidad de la ley del cine por entender que «perjudicará al sector porque no apuesta por el cine de calidad, y en ella sólo existe la voluntad de intervenir en los mecanismos de distribución y exhibición desde el punto de vista lingüístico».
El Gremio de Empresarios de Cines de Cataluña y la Federación de Distribuidores Cinematográficos (Fedicine) tachó el proyecto de «injusto» y lo rechazaron porque «provocará la caída de oferta cinematográfica y la pérdida de casi 2.000 puestos de trabajo».
Por otra parte, todos los senadores del PSC se unieron ayer a los grupos nacionalistas de la Cámara alta para presentar una petición de reforma del Reglamento del Senado que dé vía libre al uso sin límites del catalán, el gallego y el vasco en todos sus órganos: el Pleno, la Diputación Permanente, las comisiones y las comunicaciones escritas.