Madrid / Oviedo
El etarra Pedro María Olano, detenido hace una semana por transportar explosivos para ETA, guardó en un local del Ayuntamiento de Lizarza el lanzamisiles con el que la banda intentó atentar tres veces contra el avión de José María Aznar en 2001.
Según el auto del juez Grande Marlaska, que este martes encarceló a Olano por conspirar para asesinar al entonces presidente del Gobierno, el etarra tenía una copia de las llaves del local municipal, pese a que nunca fue concejal en este ayuntamiento, gobernado hasta 2003 por la ilegalizada Batasuna. Olano entregó el lanzamisiles al comando para derribar con un misil SAM-7 el avión del Presidente. Ese comando se mantuvo activo hasta la detención en 2007 de su líder, Ignacio Iruretagoyena, en Francia. Olano y Juan María Múgica nunca habían sido identificados como etarras. Joseba Egibar arrojó sospechas de torturas al cuestionar las «condiciones» en las que confesó Olano.
Por su parte, la Policía lusa busca una casa de alquiler junto a la frontera con España, donde los dos etarras detenidos tras ser interceptada en Zamora una furgoneta con explosivos y armas podían tener un refugio. Iratxe Yáñez iba a formar un comando en Portugal, y Garikoitz García Arrieta era el encargado de llevar el arsenal para preparar bombas. Los investigadores creen que otros tres etarras lograron pasar al país vecino.
Lisboa ha dado 20 días a los dos detenidos para preparar su defensa. Su abogado alegará que son luchadores políticos por la independencia vasca y el riesgo de torturas para evitar su extradición a España.