Madrid
El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, afirmó ayer, en relación a la condena de dos periodistas por un delito de revelación de secretos, que «no se resuelve a través de la descalificación de la justicia», que puede estar «acertada o equivocada», sino mediante apelación a la Audiencia de Madrid o con un acuerdo entre las partes. Según indicó, «en un Estado de derecho, lo que procede es impugnar» la resolución judicial «con argumentos jurídicos» y no iniciar «una campaña de insultos».
Por otro lado, Conde-Pumpido denunció «la falta de escrúpulos» de quienes utilizan «la actividad política con ánimo de lucro, despreciando la lealtad hacia las formaciones en las que militan y a los ciudadanos a quienes representan». «No perseguimos a políticos, sino a delincuentes», aseveró. A su juicio, contra la corrupción se lucha «aunando esfuerzos para combatir la plaga allá donde se manifieste, facilitando los medios a los encargados de acabar con ella y dejándoles trabajar».