Palma / Oviedo
La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, criticó la gestión del presidente Zapatero, al que acusó de «dividir» a la sociedad con el propósito de mantenerse en el poder, «atentando contra los intereses de España». La «número dos» de los populares instó a los suyos a actuar con «audacia» y «sin aspavientos ni retóricas» para normalizar la situación y que España avance.
Durante la inauguración de la XV Interparlamentaria, Cospedal arremetió contra Zapatero al entender que quiere tener «capacidad de intervención absolutamente en todo», algo que, en su opinión, responde a la «estrategia del Gobierno de imponer un modelo distinto al actual. Y lo quiere imponer a través del algo que es insano y peligroso, que es crear división entre los españoles», sentenció.
«No estamos sólo ante una situación de grave crisis económica, estamos también ante una situación de crisis social, con una terrible irresponsabilidad del presidente del Gobierno», dijo Cospedal para añadir que «Zapatero recorta libertades», crea «inseguridad jurídica» y provoca «inseguridad económica». «Hay una mayoría de españoles que quiere que se normalice» la situación y que España avance. «Esta mayoría natural es la que representa el PP», agregó .
El líder del PP, Mariano Rajoy, calificó por su parte de «electoralmente irrelevante» la foto que Zapatero tendrá con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, el 4 de febrero, en el curso del Día de la Oración, al que fue invitado por el inquilino de la Casa Blanca.
La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega afirmó que el jefe del Gobierno se siente «muy honrado» por esta invitación para asistir al «desayuno de oración» en EE UU, aunque sea éste un acto ajeno a la tradición europea.
«Siempre es importante la invitación del presidente de cualquier país. Zapatero se siente honrado de compartir una tradición tan relevante de la sociedad norteamericana», manifestó De la Vega. En un intento de restarle importancia fuentes populares recordaron que a este evento multitudinario han acudido diputados del partido, como Gustavo de Arístegui, y ex altos cargos en la formación, caso de Antonio Hernández-Mancha.
La guinda crítica la puso la portavoz Soraya Sáenz de Santamaría, para quien la asistencia de un laico como el presidente del Gobierno al acto de oración organizado por conservadores cristianos en Washington demuestra que para Zapatero «Obama bien vale una misa». Desde IU, Gaspar Llamazares confesó no ver nada claro esta cita porque «no es recomendable mezclar política y religión», aunque expresó su convencimiento de que el jefe del Ejecutivo acude a «reunirse con el César».
Por otra parte, la vicepresidenta De la Vega admitió que aún no hay una fecha fijada para que Zapatero se reúna con el líder de la oposición, Mariano Rajoy, y aseguró que la renovación pendiente del Tribunal Constitucional será uno de los asuntos de esa conversación.
«Por supuesto cuando se produzca esa entrevista se abordarán todos los temas que están pendientes en la agenda, también el de la renovación del Tribunal Constitucional», dijo al ser preguntada a la salida del Consejo de Ministros por una reunión que lleva meses pendiente y para la que, reconoció, «no hay fecha todavía fijada».