Vitoria / Oviedo
ETA difundió ayer un comunicado a través de «Gara» en el que renuncia a una tregua o un alto el fuego porque «no traen como consecuencia un proceso democrático». Sin embargo, al mismo tiempo, la banda terrorista reclama «firmeza y unidad» y, en referencia a la declaración de Alsasua, afirma que la izquierda aberzale «ha hablado, y ETA hace suyas sus palabras».
En un comunicado en euskera, fechado el 31 de diciembre y publicado ayer por el diario vasco, la banda asegura que será «la actuación de todo el pueblo y la presión la que nos llevará al proceso democrático», un proceso que define como «llevar a Euskal Herria al escenario de la autodeterminación de una forma gradual, regulada y consensuada».
«No podemos quedarnos mirando al enemigo, es hora de tomar la iniciativa y actuar, también ahora. En este momento en que el enemigo lanza su ataque más duro no podemos quedarnos en la mera resistencia. Debemos responder con la capacidad de iniciativa que quieren ahogar. Es cierto que, más que en resistir a la represión, nuestra fuerza radica en la lucha política», añade.
Así, valora la declaración de Alsasua en la que la izquierda aberzale apostaba por vías políticas: «esto es lo que vimos en Altsasu (Alsasua), la izquierda abertzale plural de siempre, diferentes orígenes, generaciones, tendencias y personalidades unidos en la colaboración. Ése ha sido uno de los secretos de la izquierda abertzale, intensa en el debate y firme en las decisiones, unida».
Sin embargo, en ningún momento renuncia ETA a la vía terrorista. «La victoria está en la lucha y hay que hacer un llamamiento a nuestro pueblo y a cada ciudadano para organizarse y luchar, para convertirse en protagonista de la liberación de nuestro pueblo. Merece la pena sumergirse en esta lucha que es tan amarga como bella, este pueblo lo merece», concluye.
Con este comunicado, la dirección etarra parece querer dar una oportunidad al sector liderado por Arnaldo Otegi, quien, a través de la declaración de Alsasua, se ha mostrado abierto a iniciar un proceso político sin intervención de la violencia. A esta propuesta se opone el ala más dura de la banda, que sigue defendiendo exclusivamente la vía terrorista.
El debate sigue abierto. El sector de Otegi no ha pedido explícitamente a ETA que deje de matar, y en su comunicado de ayer la cúpula etarra parece reconocer la labor «posibilista» del líder de Batasuna al afirmar que «nuestra mayor fortaleza radica en la lucha política», aunque también deja claro que ésta no mandará sobre la violencia.
Así las cosas, los principales partidos lamentaron que la banda siga sin renunciar al uso de la violencia y que pretenda además seguir tutelando a la izquierda aberzale. El Gobierno vasco considera que ETA sólo pretende «controlar» a su aparato político mientras mantiene la actividad terrorista.
Para el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, el comunicado está destinado al «consumo interno». Urkullu criticó que los terroristas no digan lo que la «inmensa mayoría» de la sociedad vasca reivindica: «Que cierre la persiana». Coincide con esta visión el PP, que cree que la banda terrorista tan sólo pretende «zanjar un enfrentamiento interno con la garantía de las armas».