Madrid / Oviedo
El nuevo embajador de Estados Unidos en España, Alan Solomont, aseguró ayer al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que el Gobierno estadounidense se pondrá en contacto con el diputado de IU, Gaspar Llamazares, para darle explicaciones acerca del error en el que incurrió el FBI al usar algunos de sus rasgos para la elaboración de un retrato robot del líder de la red terrorista Al Qaeda, Osama Bin Laden.
El Congreso de los Diputados expresó ayer mismo su «asombro» por la utilización por el FBI de la imagen de Llamazares. En una declaración institucional de la Comisión de Exteriores de la Cámara baja, todos los grupos parlamentarios muestran su solidaridad con Llamazares, a la par que subrayan que los métodos del FBI pueden traer «muy negativas» consecuencias para la seguridad del parlamentario de IU.
El texto exige la «inmediata» retirada de la imagen de «cualquier fichero electrónico, informático o de cualquier otra índole dependiente directa o indirectamente de la Administración federal de EE UU o de cualquiera de sus agencias».
Por otra parte, España acogerá «en las próximas semanas» a dos prisioneros de la base estadounidense de Guantánamo (Cuba) con nacionalidades «palestina y yemení», informaron ayer a «Europa Press» fuentes diplomáticas. De este modo, el palacio de Santa Cruz contradice las afirmaciones hechas la pasada semana por el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, quien aseguró que ninguno de los dos sería originario de Yemen. Las fuentes se limitaron a precisar ayer que Moratinos «se equivocó».
La desconfianza hacia la acogida de yemeníes se despertó a raíz del fallido atentado aéreo del día de Navidad sobre Detroit, que según EE UU fue planificado en Yemen por Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA). Tras el atentado, Washington decidió paralizar la excarcelación de los 91 internos yemeníes, de un total de 198, que permanecen en el campo de Guantánamo.
Precisamente, ayer, AQPA negó la muerte de varios de sus militantes, entre ellos su jefe militar, Qasim al Rimi, presunto cerebro del ataque que costó la vida a ocho turistas españoles en 2007. Estas muertes habían sido anunciadas la pasada semana por el Gobierno yemení, que, respaldado por EE UU, ha declarado una guerra abierta a los yihadistas que operan en su territorio.
Las fuentes diplomáticas españolas añadieron que el Gobierno no descarta recibir en un futuro a más internos de Guantánamo si cumplen los requisitos que plantea España, por lo que la llegada de los dos citados internos, prevista para finales de este mes o principios de febrero, no debe tomarse como un «númerus clausus».
El número de detenidos que ha aceptado recibir España por el momento se asemeja al que han acogido otros países europeos, como Francia (1), Irlanda (2), Bélgica (2) o Italia (3). Todos ellos forman parte de un grupo de cincuenta presos sobre los que no pesan cargos, por lo que deben ser puestos en libertad. El motivo de que se pida a Europa que los reciba es porque no pueden ser devueltos a sus países por razones humanitarias, ya que podrían ser torturados.