Madrid / Oviedo
El embajador de España ante la Santa Sede, el socialista Francisco Vázquez, dijo ayer que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tiene una «buena oportunidad para poner en valor lo que representa la fe» durante su participación en EE UU en el popular Desayuno Nacional de la Oración, el próximo mes de febrero.
Vázquez se refirió así a la invitación hecha a Rodríguez Zapatero por el presidente de EE UU, Barack Obama, para que participe en Washington en una ceremonia tradicional que aúna política y religión, y comentó que para el jefe del Ejecutivo es «motivo de orgullo y satisfacción» asistir a este acto. La invitación ha sido recogida de un modo polémico en España, dado que Zapatero, que la ha aceptado, ha insistido siempre en presentarse como un líder laico.
Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, aseguró que la Constitución española está «quebrada» por la «insensatez» y el «sectarismo» de Zapatero. Aguirre acusó al presidente del Gobierno de «impulsar reformas estatutarias» que «consagran diferencias en los derechos de los españoles» y que, según ella, son las que están dando lugar al quebrantamiento de la Constitución.