Barcelona
El consejero de Obras Públicas de la Generalitat, Joaquim Nadal, advirtió ayer de que el Gobierno autonómico «no admitirá» el uso «partidario, oportunista y demagógico» de la inmigración, y garantizó que los ayuntamientos catalanes seguirán empadronando inmigrantes irregulares.
Nadal hizo referencia, en la rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno, a la propuesta del Ayuntamiento de Vic (Barcelona) de limitar el padrón a los extranjeros sin papeles. Y apuntó que «si algo hay que hacer para evitar alterar la convivencia es no esgrimir como arma electoral el miedo a la inmigración». Así, instó a los consistorios catalanes «a tratar a los inmigrantes según las exigencias estrictas de sus derechos y de sus deberes».
El Consejero señaló que «tendría que quedar claro que el valor principal a salvaguardar es la convivencia y la cohesión social», y detalló que el Ejecutivo catalán está «lejos de las posiciones radicales que piden papeles para todos y, también, lejos de posiciones xenófobas».
La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, anunció que su partido centrará en la inmigración su campaña electoral para las autonómicas y añadió que abordará este asunto «sin complejos». Pero en «ningún caso», recalcó, está planteando el PP limitar las prestaciones sociales a los inmigrantes.
A propósito de esta controvertida cuestión, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, señaló que hay partidos que alimentan la xenofobia, «que a veces generan brechas en partidos que no la alimentan». «Conviene que los partidos se aclaren, también el PP», prosiguió, «ya que, con independencia de lo que pase en el grupo municipal de Vic, la posición del Gobierno y del PSOE ha sido clarísima, pero he visto al señor Rajoy dudando». Para Rubalcaba, hay un debate de fondo «más político», porque en Vic hay un partido de extrema derecha que está promoviendo estos debates, que calificó de complicados y con un «tufillo», dijo, «que no me gusta».