Madrid / Oviedo
El ministro de Fomento, José Blanco, anunció ayer que durante el primer trimestre abordará la negociación para reducir un 40% el salario de los controladores aéreos -de los actuales 330.000 euros de media hasta unos de 200.000-, lo que permitirá recortar las tasas de navegación aérea el 15 por ciento.
Durante su intervención en el Foro Cinco Días, el Ministro señaló que para que el nuevo modelo de gestión de Aena sea eficiente y competitivo requiere como primera medida ese recorte de las tasas de navegación aérea para equipararlas a la media europea.
En la consecución de ese objetivo, Fomento acometerá el recorte salarial de los controladores aéreos hasta 200.000 euros anuales, lo que todavía supondría «el triple de lo que gana un médico de La Paz o un juez, y dos veces y media más de lo que gana este ministro que les habla», afirmó Blanco.
El Ministro apuntó que en la última década la masa salarial de los controladores aéreos ha aumentado de 140 a 730 millones de euros, algo que «no es eficiente y supone un problema dentro del ámbito europeo».
Según dijo, ésta es la principal causa de que España tenga el coste de navegación aérea más alto de la Unión Europea y que el déficit de Aena, el organismo que gestiona los aeropuertos españoles, crezca a un ritmo anual de 300 millones de euros. «Con los actuales costes de navegación no hay sector privado que quiera participar en la navegación aérea», afirmó Blanco.
Aena y la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) tienen abierta la negociación para el nuevo convenio colectivo, dentro de la cual el Gobierno pretende corregir las deficiencias a las que dio lugar el anterior convenio, firmado en 1999 y que caducó en 2004.
Según explicaron a «Efe» fuentes del Ministerio de Fomento, en aquel momento se cedió a los controladores la capacidad de organizar el servicio y se les concedió una jornada máxima anual de 1.200 horas, con unos descansos del 33 por ciento de la jornada en horario matinal y de tarde, y del 50 por ciento en el nocturno.
Ésta es la situación que Blanco quiere regularizar, ya que impide a Aena gestionar los incrementos de tráfico y provoca que los controladores hagan un exceso de horas extra que cobran a «precio de oro».
Sobre la negociación colectiva en curso, la USCA ha colgado un comunicado en su página web en el que asegura que su objetivo es «seguir trabajando en colaboración con la empresa, como se ha hecho hasta la fecha».
Una vez resuelta la negociación con los controladores, el Ministro presentará en el Parlamento la ley que definirá la sociedad mercantil que gestionará los aeropuertos españoles, para dotar de mayor capacidad a los aeropuertos que tengan gestión autónoma singularizada.
Blanco explicó asimismo que se dará más peso a las comunidades autónomas, a través de comités aeroportuarios y de ruta, en aquellos aeropuertos que por su volumen de tráfico y eficiencia económica tengan una gestión autónoma, si bien hizo hincapié en que la gestión no será autonómica, sino autónoma.
«Gestión autónoma, que no es lo mismo que autonómica, es aquella en la que el consejo de administración tenga la capacidad en el entorno más inmediato de poder diseñar una estrategia comercial para hacer que el aeropuerto sea más competitivo y tenga mayor capacidad», explicó.
La eficiencia y la eficacia son las bases del nuevo modelo de gestión aeroportuaria que, según Blanco, se acercará más a las necesidades y oportunidades localizadas en cada aeropuerto, posibilitando que en esas decisiones participen también las administraciones y el sector privado, aunque la presencia de este último nunca sobrepasará el 30 por ciento del capital.
Por otra parte, USCA negó ayer «rotundamente» las informaciones que responsabilizan a los controladores de los retrasos registrados el pasado fin de semana en Madrid-Barajas, e indicó que la «razón objetiva» fueron las condiciones meteorológicas y, en particular, la niebla, tal y como explicó Aena.