Madrid
Valia Merino, el candidato opositor a Rosa Díez en el I Congreso de UPyD de noviembre, a quien el partido abrió el jueves un expediente por participar en una reunión irregular, dijo ayer que aunque la dirección le «ha puesto a huevo» marcharse, «yo prefiero que me echen». Otros disidentes han decidido, en cambio, irse. Unos cincuenta cuadros y militantes de UPyD en Cataluña han dejado en «desbandada» el partido, al sentirse «acosados» por la cúpula de Díez. Este partido no gana para sobresaltos desde que en junio pasado Mikel Buesa y otros ideólogos se fueran dando un portazo.