Madrid / Oviedo
La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega se mostró ayer «absolutamente convencida» de que cuando concluya la investigación del Tribunal de Cuentas sobre la liquidación de la deuda de unos 33 millones de euros de intereses para saldar unos créditos que el PSOE supuestamente arrastraba desde hacía 20 años, «todo se aclarará en tiempo y forma».
De la Vega respondió así a las preguntas sobre las informaciones que apuntan a que el PSOE oculta al Tribunal de Cuentas las condiciones por las que algunas entidades financieras condonaron al partido, en 2006, 33 millones, procedentes en su mayor parte de la campaña para el referéndum de la OTAN. El tribunal denuncia que carece de la información necesaria para evaluar si ha habido o no financiación irregular .
EL PP anunció que estará vigilante ante el informe del Tribunal de Cuentas sobre la financiación de los partidos en 2006 al apreciar, de las noticias que hasta ahora se han dado a conocer en relación con el PSOE, la posibilidad de delitos.
Según explicó el portavoz del Grupo Popular en la Comisión Mixta de relaciones con el Tribunal de Cuentas, Ramón Aguirre, la liquidación de los créditos por un importe inferior a lo que se debía como principal e intereses induce a pensar que ha habido una «posible condonación de deuda» por parte de las entidades de crédito y, por ende, financiación irregular al partido político objeto de la operación (el PSOE). «Y si un partido recibe un trato de favor, la pregunta es ¿qué contraprestación ha recibido la entidad bancaria?», remarcó. El informe aún no ha sido aprobado por el Tribunal de Cuentas, que no lo estudiará en sesión plenaria hasta febrero.