LEIRE PAJÍN
Secretaria de Organización del PSOE
Zamora, Begoña GALACHE
Leire Pajín, secretaria de Organización del PSOE, considera que el debate sobre la sucesión de Zapatero es falso, porque en el partido nadie piensa en otro líder. La «número tres» del PSOE no se asusta por las encuestas que dan ganador al PP, considera que Rajoy «intenta hacer ruido» con la inmigración porque en Cataluña hay elecciones este otoño y asegura que si la sentencia del Estatut tiene repercusiones fuertes en Cataluña será el PP quien tenga que dar explicaciones.
-A dos años para las elecciones generales, ¿a quién le interesa más abrir el debate sobre la sucesión de Zapatero, al PP o a ex dirigentes socialistas como Leguina e incluso a barones de su partido?
-Ese debate no existe en el PSOE. No hay ni un solo cuadro en el partido que esté pensando que vaya a haber otro candidato que no sea el actual presidente del Gobierno. Por lo tanto, es un falso debate.
-La renuncia de Aznar tras ocho años como presidente tuvo buena acogida tanto en las filas socialistas como en las populares. ¿Sería conveniente que Zapatero diera paso al relevo una vez superada esta segunda legislatura?
-Este tipo de decisiones no pueden ser matemáticas. Dependen de los liderazgos. Y el liderazgo depende del vigor del proyecto y de la empatía que siga manteniendo una persona a la hora de encabezar ese proyecto político. En su momento el PSOE decidirá conjuntamente con la persona afectada, en este caso con el presidente del Gobierno.
-Algunas encuestas dan ganador al PP si se celebraran elecciones generales ahora. ¿Le preocupa esta intención de voto?
-Estamos en un momento difícil en el país, pero no somos el único. Si hacemos un repaso por los países europeos e incluso por EE UU un año después de una eclosión de esperanza, de ilusión (con la elección de Obama), vemos que todos los gobiernos están sufriendo una mayor exigencia por parte de sus ciudadanos. Un ciudadano, cuando atraviesa un mal momento, a quien mira es a su Gobierno. Y las personas que más exigentes se muestran, en nuestro caso con el PSOE, son las que peor lo están pasando. De todas formas, quedan dos años hasta las elecciones, demasiado tiempo para analizar cuál será la intención de voto.
-¿Hasta qué punto cree que influye en esas encuestas el descrédito que arrastran los políticos?
-Cuando una encuesta dice que los políticos somos un problema tenemos que tomar muy buena nota. Éste ha sido un año especialmente malo por dos razones. Una, porque es cierto que cuando los ciudadanos tienen problemas económicos y no ven una solución al momento, creen que la política no les está resolviendo su problema. En segundo lugar, hemos vivido un año y medio de casos de corrupción absoluta, donde ha habido quien ha intentado poner el ventilador y hacer creer que todos los políticos somos iguales.
-El «efecto Obama» vive sus horas más bajas. ¿Qué cree que se ha perdido del «efecto Zapatero» en estos seis años?
-Creo que a Obama hay que darle tiempo. En un año uno no puede aplicar un proyecto político tan ambicioso como el que él comprometió ante EE UU y ante el mundo. Sobre todo porque los ocho años de Bush pesan a la hora de reorientar el país. En cuanto al proyecto político que lidera Zapatero, sigue siendo el mayoritario en la sociedad, aunque el contexto económico y el sentir de los ciudadanos que peor lo están pasando puede desdibujarlo.
-El vicesecretario general del PSOE, José Blanco, admite una incongruencia en la ley de Extranjería, cuando se obliga a empadronar a inmigrantes ilegales y, al mismo tiempo, se establece su expulsión por esa causa. ¿Será necesaria una reforma?
-La norma de empadronar a los inmigrantes, con independencia de su condición legal, la aprobó el señor Rajoy, que ahora reniega de ella. Lo que es una incongruencia es que hace dos meses, cuando se debatió la reforma de la ley de Extranjería, el PP no propusiera nada de lo que ahora está diciendo que hay que hacer. Y lo que es una incongruencia, sobre todo, es intentar generar un problema donde ahora no existe. El PP intenta hacer ruido con un tema muy puntual porque se acercan unas elecciones catalanas. Es una enorme irresponsabilidad.
-¿Qué impacto cree que podría tener en Cataluña, prácticamente en precampaña, el pronunciamiento del Tribunal Constitucional sobre el Estatut?
-Es evidente que va a tener incidencia en la vida política catalana. Confío en una sentencia óptima que nos permita avanzar en el autogobierno catalán. Ahora bien, el PP se ha pasado más de año y medio recorriendo toda España intentando enfrentar a los catalanes con el resto de España. El PP es quien tendrá que dar explicaciones de lo que ocurra con la sentencia del Tribunal.
-La ubicación de los almacenes nucleares ha provocado fuertes discrepancias en el PSOE, como ha ocurrido en Castilla-La Mancha con las críticas al ministro de Industria. ¿Le preocupa lo que está sucediendo?
-La contradicción está en el PP, que se muestra a favor de las nucleares en España y ha reprochado el cierre de Garoña a Zapatero una y otra vez, mientras la señora De Cospedal ha amenazado a sus concejales con que si se posicionan a favor (de la instalación de un almacén de residuos en Yedra, Guadalajara), tomará medidas. La energía nuclear sigue siendo hoy necesaria, porque necesitamos mantener el suministro eléctrico, pero aquellas centrales que vayan acabando su vida útil, que vayan cerrándose y sustituyéndose por otras alternativas.
-¿Qué impresión le han producido las declaraciones del obispo Munilla sobre Haití?
-Lo he escuchado con indignación. No representan en absoluto a la comunidad religiosa que trabaja en Haití. Espero y confío que no les hayan llegado estas palabras porque en nada ayudan al espíritu que ahora necesita Haití de reconstrucción y de fortaleza para seguir trabajando.