Oviedo / Madrid
La guerra interna en el PP a propósito de la decisión del Ayuntamiento de Yebra (Guadalajara) de presentar su candidatura para albergar el futuro cementerio nuclear español se ahondó este domingo con unas nuevas y desafiantes declaraciones de la secretaria general de los populares, María Dolores de Cospedal.
La dirigente popular, que preside el partido en Castilla-La Mancha, advirtió al vicesecretario de política local y regional, Javier Arenas: «Ni Arenas ni nadie impedirá que se abra un expediente al alcalde de Yebra», ante lo cual, el presidente del PP en Andalucía optó por permanecer en silencio y declinó la invitación de los periodistas a responder.
Arenas desautorizó la pasada semana a su secretaria general al asegurar que no habría sanciones para los ediles populares de Yebra, exactamente lo contrario de lo que había dicho De Cospedal 24 horas antes. Las palabras de la secretaria general, incluidas ayer en una entrevista concedida al diario «El Mundo», están en línea con las declaraciones efectuadas el sábado por el secretario regional del PP, Vicente Tirado, quien, preguntado por ese expediente abierto a petición del PP provincial de Guadalajara, indicó que «se tiene que instruir por el órgano competente, que es el comité de derechos y garantías, y ahí absolutamente nadie tiene que interferir, porque es un órgano independiente», en referencia también a las palabras de Arenas.
Mientras, sobre el terreno, en torno a un millar de personas -seis mil, según la organización- se manifestó en la localidad tarraconense de Ascó, que también quiere ser candidata a albergar el cementerio nuclear, para oponerse a la iniciativa. Los manifestantes solicitaron la dimisión del alcalde de la localidad, Rafael Vidal (CiU). El secretario de acción electoral de esta formación, David Madí, confirmó que se abrirá expediente al Alcalde y a los concejales que voten a favor de acoger la instalación.
Las tensiones por la previsible candidatura de Ascó se han trasladado también al Govern de la Generalitat. Los máximos dirigentes de ERC e ICV acuciaron al presidente de la Generalitat, José Montilla, para que rechace la posible candidatura de Ascó o de cualquier otra localidad catalana. De esta forma, los socios del PSC en el tripartito reclamaron un pronunciamiento del presidente autonómico, que ha guardado silencio durante todo el fin de semana, a la espera de que la ejecutiva del PSC adopte una posición hoy en su tradicional reunión de los lunes. De momento, el PSC, que gobierna junto a CiU en Ascó, se ha limitado a asegurar que todavía «no tiene una posición» sobre si Ascó debe o no ser candidata.