Barcelona / Oviedo
El presidente de la Generalitat, José Montilla, rechazó ayer de plano la ubicación del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares en Cataluña aduciendo falta de «consenso territorial y social», un día antes de que el municipio tarraconense de Ascó, que gobiernan CiU y PSC, decida definitivamente si presenta su candidatura a albergar la instalación.
Montilla se pronunció sobre la cuestión días después de que se lo exigieran sus socios de Gobierno, ERC e ICV, una tardanza que fue muy criticada por el PP catalán, dado que el proceso de adjudicación del basurero nuclear fue puesto en marcha en su etapa como ministro de Industria.
Montilla reconoció ayer que la adjudicación del ATC «es una necesidad de España», pero reclamó que se tengan en cuenta «aspectos de solidaridad y equilibrio territorial». En Cataluña, recordó, se produce «más del 40% de la energía nuclear de toda España». «Nuestra cuota a ese respecto está cubierta», subrayó el presidente de la Generalitat, antes de pedir al Gobierno central que «sea sensible al posicionamiento» de su Ejecutivo.
Al igual que el PP catalán, el presidente de CiU, Artur Mas, lamentó el «clamoroso silencio presidencial», aunque luego celebró que Montilla haya «cambiado de opinión». Mas destaco que su partido no es contrario a la energía nuclear, pero «no puede ser que sus costes de implantación no se repartan más homogéneamente en el conjunto del Estado español».
Dicho lo cual, Mas lanzó una dura advertencia al alcalde de Ascó, Rafael Vidal (CiU). «Debe entender que esto no es una granja de conejos». «Si considera que el interés de su pueblo pasa por delante de cualquier otra cosa, esto tiene consecuencias, y una de ellas es que nuestro partido debe abrirle un expediente informativo», advirtió.
El delegado del Gobierno catalán en las Tierras del Ebro, Lluís Salvadó, reveló ayer que cuatro ediles de Ascó pueden incurrir hoy en un caso de incompatibilidad si votan en el pleno de aprobación de la candidatura. Según Salvadó, estos cuatro ediles o son trabajadores de la nuclear o bien tienen familiares directos que trabajan en ella, uno de ellos Rafael Vidal.
Mientras, la «número dos» del PP, María Dolores de Cospedal, negó que mantenga «contradicción ninguna» con su compañero de partido y «número tres», Javier Arenas, a propósito de la decisión de Yebra (Guadalajara) de acoger el almacén nuclear y negó que haya amenazado con expulsar al alcalde de este municipio, Juan Pedro Sánchez.