Madrid / Oviedo
Los instructores de los expedientes al vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, y el secretario general del PP valenciano, Ricardo Costa, proponen que sean sancionados con un año de suspensión de militancia, una medida que sería revisable a los seis meses si el comité nacional de derechos y garantías acuerda finalmente esa suspensión anual, según informaron fuentes populares. Este comité deberá tomar una decisión definitiva una vez escuche las alegaciones, para las que los afectados tienen quince días.
La suspensión de un año es bastante más de lo que se preveía en un principio, cuando se hablaba de una sanción inferior a los seis meses. Fuentes del PP dijeron ayer que el castigo final no llegará a los doce meses. Otras fuentes, en cambio, consideran que lo normal hubiera sido una suspensión mayor, pero que se ha optado por lo mínimo.
El comité nacional de derechos y garantías, que preside Alfonso Fernández Mañueco, será el encargado de tomar una decisión definitiva; es decir, si mantiene la sanción de un año de suspensión de militancia que plantean los instructores u opta por otra medida disciplinaria. En cualquier caso se tendrán en cuenta los tres meses que ambos llevan suspendidos de militancia de manera cautelar por falta grave.
El PP de Valencia consideró «injusta y exagerada» la propuesta de suspensión de militancia a Costa y defendió que pueda presentarse a las elecciones porque es una persona válida para el Gobierno regional y porque si «cometió un error» fue «en las formas». Más prudente, Esperanza Aguirre evitó pronunciarse sobre su «enemigo» Cobo alegando que los órganos del partido funcionan, pero que no ha habido ninguna decisión definitiva.
El cortafuegos que preservó a Francisco Camps del «escándalo Gürtel», Ricardo Costa, fue sancionado cautelarmente el pasado 29 de octubre debido a su «actitud» después de realizar unas declaraciones desafiando la autoridad de Mariano Rajoy al atribuirse aún la condición de secretario regional del PP cuando ya había sido destituido por orden de Génova, tras unas informaciones que mostraban su cercanía a Álvaro Pérez, «El Bigotes», el hombre fuerte de la trama en Valencia.
«Es importante que la dirección nacional ratifique mi gestión y también que ponga en valor mi honradez como militante, como ciudadano y como secretario general», dijo entonces, al tiempo que exigía ser escuchado por Génova lo antes posible. Finalmente, Ricardo Costa declaró el 19 de noviembre ante el comité de derechos y garantías del PP que el mismo día que suspendía cautelarmente al valenciano citaba a Manuel Cobo, lugarteniente del alcalde madrileño, Alberto Ruiz-Gallardón, por decir en una entrevista: «es de vómito lo que las personas cercanas a (Esperanza) Aguirre hacen con (Rodrigo) Rato». Este ataque a la presidenta madrileña y la ratificación posterior de sus palabras provocaron que el comité de garantías del PP de Madrid pidiera la apertura de un expediente disciplinario a Cobo, solicitud que fue atendida por Génova.