Bilbao / Madrid
La Ertzaintza localizó ayer, en una zona de monte de Ondarroa (Vizcaya), un zulo con material explosivo en su interior en el marco de la operación que desarrolla contra ETA y en la que por la mañana fueron detenidos Zunbeltz Bedialauneta y Urtza Alkorta (que fue de número tres en una lista de ANV), como miembros del mismo comando de terroristas no fichados desarticulado el martes tras el arresto de cinco de sus integrantes.
Los agentes han hallado explosivo, cordón detonante, polvo de aluminio, nitrato de aluminio y nitrometano, que se utiliza como reforzante para incrementar la potencia de las bombas. Estos elementos, especialmente el nitrometano, han sido utilizados por ETA de manera habitual durante los últimos años para la fabricación de amonitol, un explosivo con gran capacidad destructiva.
Los etarras de este comando tenían 39 bolsas de cocaína preparadas para la venta y otras dos con sustancias para adulterar la droga. Mientras, el Ayuntamiento de Elorrio, gobernado por ANV, aprobó 47.500 euros para presos de ETA. El PNV se abstuvo en la votación.
La fiscalía del Supremo pidió aumentar la condena de dos años a Zigor Goicoechea, hermano del último jefe del «comando Vizcaya», por amenazar de muerte a la edil del PP Marisa Arrúe. La patronal guipuzcoana, Adegi, confirmó ayer que los empresarios de su provincia siguen recibiendo cartas de extorsión de ETA.
Por último, Ángela Murillo, presidenta del tribunal de la Audiencia Nacional que juzga a Arnaldo Otegi por participar en un homenaje a un etarra en Amorebieta, aplazó el juicio para que puedan ser traducidas las palabras que el ex dirigente aberzale pronunció en el acto, después de que su defensa protestara por la interpretación que ha realizado una traductora.
La juez había suspendido la sesión para que se tradujera el vídeo visionado en la Sala, que incluía declaraciones de Otegi en euskera. La defensa protestó porque la grabación ha obrado en la causa, iniciada hace casi cinco años, sin que la traducción fuera llevada cabo. «Es evidente que la Sala no ha entendido ni papa», dijo Ángela Murillo.
Otegi fue sacado de la sala por dos policías y el público empezó a gritar «Aúpa Arnaldo». La magistrada ordenó a las fuerzas de seguridad que desalojaran la Sala y aseguró que en la sesión de hoy no se admitirá público.