Madrid / Oviedo
Esperanza Aguirre padeció ayer un micrófono mal cerrado que ha permitido saber que se alegra de haber podido dar un puesto en Caja Madrid a IU quitándoselo así «al hijoputa», sin que quede claro a quién se refiere. La presidenta madrileña charlaba discretamente en Becerril de la Sierra con su número dos, Ignacio González, ignorantes ambos de que su conversación era captada por los micrófonos no cerrados y grabada por los periodistas que cubrían el acto.
Con fragmentos ininteligibles y diferentes sobreentendidos, la charla entre Aguirre y González versa sobre Caja Madrid, cuya asamblea general cerró el jueves más de un año de disputas con la elección de Rodrigo Rato como presidente.
«Yo creo que nosotros hemos tenido la inmensa suerte de poderle dar un puesto a IU quitándoselo al hijoputa», suelta en un determinado momento Aguirre, informa «Efe». Previamente ambos hablan del nuevo consejo de administración de la caja y de la comisión de control y salen varios nombres que es posible identificar.
Así, mencionan a nuevos nombres en ese consejo, como los de Arturo Fernández, Javier López Madrid (ambos de CEIM), Carmen Cafranga (de la Fundación Pardo-Valcárcel) y Mercedes de la Merced (del PP). También a alguno de los que han salido de ese órgano, como José Ignacio Echániz, que fue consejero de Sanidad con Alberto Ruiz-Gallardón.
«A Echániz lo ha quitado para poner a (ininteligible). Mucha gente se quejaba de que Echániz no se ocupaba», dice Aguirre en otro momento. La líder popular en Madrid pregunta después a su vicepresidente: «¿Nosotros qué arma tenemos?» y, tras unas palabras que no se entienden de González, menciona a los cuatro consejeros antes citados.
Ignacio González agrega: «Y alguien de IU». A lo que Aguirre replica: «Yo creo que nosotros hemos tenido la inmensa suerte de poderle dar un puesto a IU quitándoselo al hijoputa ¿eh?». Horas después Aguirre aclaró que su expresión «hijoputa» captada por el micro estaba dirigida a un, hasta ahora, consejero de Caja Madrid y no al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón y añadió que era en el marco de una conversación particular.
La presidenta dijo no recordar el nombre de ese consejero de la entidad y matizó que no tiene dudas de que sea un «santo y su madre también». Sin embargo, todo apunta a que el «hijoputa» es el defensor del contribuyente del Ayuntamiento de Madrid, Fernando Serrano, hombre de confianza de Gallardón y que encabezó hace un año la batalla contra la aplicación de la nueva ley de Cajas de Esperanza Aguirre que recortaba un 70 por ciento la cuota de poder municipal en la entidad.
En esa guerra de poder, Serrano destituyó a Pablo Abejas, peón de Aguirre, como presidente de la comisión de control. La líder del PP madrileño le expedientó, pero no pudo impedir que el presidente de la caja, Miguel Blesa, le pusiera al frente de ese órgano.
Miembros de la dirección nacional del PP descartaron ayer medidas contra Aguirre, porque la conversación fue «robada» y ella no dio nombres. Sin embargo, no faltan dirigentes que sí consideran que este episodio debería tener consecuencias.