Toledo / Oviedo
El Banco de España ha propuesto una sanción de 155.000 euros e inhabilitación por cinco años al ex presidente de Caja Castilla-La Mancha (CCM) Juan Pedro Hernández Moltó y 150.000 euros e igual inhabilitación al ex director general de la Caja Ildefonso Ortega, informaron ayer diversas fuentes. La caja castellano-manchega, intervenida desde hace casi un año por el Banco de España, fue adjudicada el pasado 3 de noviembre a Cajastur, que se hará cargo del negocio financiero de esa entidad. La toma de control está pendiente sólo de su aprobación por la asamblea de CCM.
El Banco de España ha entregado ya el pliego de cargos contra CCM, en el que figuran las propuestas de sanciones contra los antiguos consejeros de la entidad que fue intervenida por el ente regulador en marzo del año pasado.
Las inhabilitaciones sólo afectan a Hernández Moltó y a Ortega, mientras que el abanico de sanciones propuestas para el resto de los consejeros oscilan entre los 100.000 y los 5.000, según las fuentes, entre las que se encuentra uno de los afectados.
El total de las sanciones propuestas asciende a 1.085.000 euros para los ex consejeros, al margen de la propuesta para Ildefonso Ortega por dos faltas muy graves y otra grave en el ejercicio de sus funciones.
Para el que era vicepresidente de la entidad, Federico Rodríguez Morata, el supervisor propone una sanción de 90.000 euros; al representante de los trabajadores, Carlos Jiménez, de 80.000 euros, y a Tomás Martín Peñato, que fue presidente de CCM, de 100.000.
El pliego de cargos propone una sanción de 40.000 euros a Emilio Sanz, uno de los consejeros propuestos por el PP, que abandonó la caja cuando se lo pidió su formación política.
Otro de los sancionados a propuesta del Banco de España es la actual alcaldesa popular de Ciudad Real, Rosa Romero, con 20.000 euros, aunque no ha podido ser confirmada esta cantidad.
La propuesta de sanción puede ser recurrida por los afectados en un plazo de veinte días.
Cajastur fue la entidad elegida por el Ba nco de España para que asuma la titularidad del negocio financiero de CCM, a cuyo control también aspiraba la Caja vizcaína BBK. Cajastur integrará todos los activos financieros de CCM (oficinas, plantilla, depósitos, créditos, etcétera) en su banco filial Liberta, que pasará a estar controlado en el 75 por ciento por la caja asturiana.
El 25 por ciento restante lo mantendrá la actual CCM, que se convertirá en una suerte de tenedora de acciones sin actividad financiera propia, aunque será titular de las participaciones empresariales.