Madrid
El Tribunal Supremo ha rechazado que puedan criminalizarse los procesos de diálogo que un Gobierno en el ámbito de sus facultades emprenda para la búsqueda de la mejor opción «que garantice la ordenada convivencia social», según informa «Efe».
Así lo explica en la sentencia de la que ha sido ponente el magistrado Andrés Martínez Arrieta, en la que confirma el archivo de la causa contra el lendakari Patxi López y su antecesor, Juan José Ibarretxe, por reunirse con la ilegalizada Batasuna durante el alto el fuego de ETA en 2006.
Sobre las reuniones con Batasuna ya se pronunció en 2006, al rechazar una querella de Manos Limpias contra el presidente Zapatero. El Supremo dijo que «vendría a ser un fraude constitucional» que alguien pretendiese «corregir la dirección de la política interior o exterior», que la Constitución encomienda al Ejecutivo. Estos mismos argumentos utiliza ahora la Sala de lo Penal, que ve ambos casos «sustancialmente idénticos».
Por otra parte, el fiscal se reafirmó ayer en su solicitud de absolución contra cinco directivos de Egunkaria, al considerar que no ha quedado acreditada la relación del periódico con ETA.