Madrid
El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, recomendó ayer al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, una «remodelación importante del Gobierno» cuando termine la Presidencia europea y un «Gabinete más reducido» orientado a «combatir aquello que preocupa a los ciudadanos».
Fuentes del Gobierno consideraron lo dicho por Barreda una «opinión personal» que, «por supuesto, es respetable», pero le contestaron que ese tipo de decisiones son potestad exclusiva de Zapatero.
El portavoz en el Congreso, José Antonio Alonso, fue más allá y aseguró que una remodelación «no está para nada en la agenda política» ni existe «atmósfera» política para llevarla a cabo. El Gobierno, añadió, se está «dejando la piel» para luchar contra la crisis y «sigue mereciendo un voto de confianza».
El portavoz parlamentario del PSOE también afirmó que el ex presidente del Gobierno José María Aznar habla «desde el rencor» cuando critica a Zapatero y le invitó a relevar al líder del PP, Mariano Rajoy, si lo que quiere es volver a gobernar.
Aznar dijo el lunes de Zapatero que «nunca nadie hizo tanto daño en tan poco tiempo». Para Alonso, este episodio es una prueba más del «problema de liderazgo» del PP, donde Aznar tiene que representar la «línea dura» ideológica que a su entender el líder del partido, Mariano Rajoy, «quiere ocultar». Y acusó al ex presidente del Gobierno de contribuir a la crisis por «cebar la burbuja inmobiliaria».
Entre tanto, la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, contestó a la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, al afirmar que «nadie es quien para decir que uno mismo u otro va a ir o a dejar de ir» en las listas electorales del PP, porque ésa es una decisión que corresponde al comité electoral.
El líder del PP, Mariano Rajoy, subrayó que «lo esencial» es que Rodrigo Rato es ya el responsable de Caja Madrid y que «lo demás», en alusión al exabrupto de Aguirre, son «las pequeñas cosas de la vida».
Por su parte, el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, dijo que los partes supuestamente elaborados por la Consejería de Presidencia sobre sus actividades del año pasado son verosímiles y reflejan los actos que realmente llevó a cabo.