Zaragoza
El representante de la compañía alemana Chapman Freeborn en Barcelona, Sergio Núñez, reconoció ayer que su empresa no realizaba inspecciones técnicas a los aviones subcontratados, como fue el caso del «Yak-42», sino que se limitaba a comprobar que la documentación del mismo estuviera en regla.
Así lo ha indicado en respuesta a las preguntas de los abogados durante la segunda jornada del juicio civil por el accidente del Yak-42, ocurrido en Turquía en mayo de 2003 y en el que fallecieron 62 militares, que se celebra en Zaragoza.