Madrid
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón cree que el Tribunal Supremo, que ha acordado investigarle por el dinero que percibió del Banco Santander durante su estancia en la Universidad de Nueva York entre 2005 y 2006, le ha tratado peor que a cualquier ciudadano por ser miembro del poder judicial.
Así lo expone su abogado, Gonzalo Martínez-Fresneda, en el recurso contra la admisión a trámite, el pasado 28 de enero, de una querella por prevaricación, cohecho y estafa interpuesta contra el juez por los abogados José Luis Mazón y Antonio Panea. «Bien está que se pretenda que los jueces sean tratados igual que los demás ciudadanos, pero no que sean tratados peor que ellos», indica el letrado, que añade que si Garzón no hubiera sido miembro del poder judicial, «es incuestionable que se le habría permitido estar presente en el procedimiento desde el primer momento».
Martínez-Fresneda alega, además, que se trata de una «cosa juzgada», ya que ambos abogados presentaron otra querella similar ante el Supremo que fue archivada el año pasado. «El Tribunal Supremo haría un flaco favor al respeto debido al poder judicial si permitiera que la presión mediática y el uso abusivo y fraudulento de la acción popular consiguiesen abrir una causa ya resuelta», dice.
Los querellantes sostienen que Garzón gestionó y obtuvo 302.000 dólares del Banco Santander para el patrocinio de sus conferencias y la escolarización de su hija, y que después no admitió a trámite una querella formulada contra directivos del Banco Santander.