Destaca el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, como el político más valorado de todos y el único que roza el aprobado, con un 4,98 de nota, dentro de un Gobierno cuyos miembros suspenden sin excepción en la evaluación de los ciudadanos, que castigan especialmente a los responsables de las áreas económicas. A Rubalcaba le siguen Carme Chacón, Teresa Fernández de la Vega y Trinidad Jiménez. Ángeles González Sinde es la peor valorada, con un 3,16.
Al 71,1 por ciento no le merece confianza el Presidente, y al 76,6 por ciento, el líder del PP. La oposición de este partido es vista negativamente por el 51,9 por ciento. El 33,9 dice que Rajoy lo haría igual que Zapatero si estuviese en el Gobierno, un 27,6 cree que mejor y el 26,4 pronostica que peor.
El paro como principal preocupación de los ciudadanos ha batido un nuevo récord en la última década tras el registrado hace sólo dos meses (el 79%) y, según el CIS, es ya el primer problema para un 82,7 por ciento.
Los precedentes más próximos aparecen en abril de 1997, cuando el desempleo se situó como primer problema para el 87,6 por ciento. La cifra de enero queda lejos aún de porcentajes registrados a finales de los 80, cuando llegó a rebasar el 90 por ciento.
Los problemas de índole económica se mantienen para el 47 por ciento como la segunda preocupación, aunque sin subir ni bajar. El terrorismo y ETA sube hasta un 17,7 por ciento, seguido por la inmigración, que tras unos meses de caída aumenta el 16,6.
En cambio, la preocupación por la clase política y los partidos, que en el barómetro anterior era la tercera, se sitúa como la quinta ahora, aunque sigue aumentando: de un 13,6 a un 14,9 por ciento. Tras ellos figuran la vivienda (9,4 por ciento) y la inseguridad (8,1). Sigue cayendo la percepción como problema de la corrupción y el fraude, que en noviembre de 2009 era un problema para un 10,4 por ciento y en enero lo es sólo para un 2,9.
Un 72,4 por ciento de los encuestados considera que la situación económica es mala o muy mala, un porcentaje dos décimas menor al del barómetro precedente, en tanto que sólo un 2,4 por ciento opina que es buena o muy buena. Llama la atención que un cero por ciento cree que es «muy buena».
Además, un 25,3 por ciento de los ciudadanos manifiesta que la situación será peor dentro de un año. En cuanto a la política, ésta cada vez es peor para los encuestados, pues resulta mala o muy mala para el 53,5 por ciento, un punto más que en el barómetro anterior, y buena o muy buena para el 6,8.