Palma / Oviedo
El titular del Juzgado de instrucción número 9 de Palma, Enrique Morell, decretó ayer prisión bajo fianza de 100.000 euros para los ex presidentes de Unió Mallorquina, Miquel Nadal y Miquel Àngel Flaquer, la misma cantidad que solicitaba la fiscalía después de que ambos declarasen en el marco de la «operación Voltor», a fin de mitigar un posible riesgo de fuga por su supuesta implicación en esta trama de corrupción y las penas que llevan aparejadas los delitos que se les imputan.
El magistrado decretó también fianza de 100.000 euros para el ex gerente del Inestur y ex director general de Calidad Ambiental, Antoni Oliver; el ex director general de Promoción Turística Joan Sastre, y de 75.000 euros para el contable de UM, Álvaro Llompart, mientras que sobre el director del Instituto de Inversiones para la Mejora del Entorno Turístico y concejal de UM en Alaró, Antoni Rebassa, la fiscalía no ha solicitado privación de libertad. Los imputados disponen hasta las 13.00 horas de mañana para depositar las fianza.
Según las investigaciones, Llompart habría cobrado como responsable económico de UM del presupuesto del Instituto de Estrategia Turística (Inestur), de cuya administración había sido previamente responsable. Los seis arrestados llegaron a los Juzgados esposados. El PP balear exigió ayer al presidente regional, el socialista Francesc Antich, que se someta a una cuestión de confianza al no tener ya mayoría absoluta tras haber echado todos los cargos de UM de su Ejecutivo.
Por otra parte, al cumplirse un año de los registros policiales en Valencia que lanzaron el «caso Gürtel», el popular Esteban González Pons aseguró que su partido espera que el secreto del sumario impuesto por el juez «se levante lo antes posible para restablecer el equilibrio entre el Gobierno y la oposición».
Pons dijo que lo que se presentó hace un año como un caso de financiación irregular del PP «ha acabado siendo un caso de financiación de particulares a costa del PP».
Preguntado por la situación a efectos de militancia en la que queda el ex secretario general del PPCV Ricardo Costa, Pons aseguró que «no saben» cuál es la decisión respecto a estos dos casos. El dirigente popular añadió que «desde luego Ricardo Costa es un valor del PPCV, y el PP haría mal en no servirse de su capacidad política en el futuro».