Madrid / Tel Aviv
Las fuerzas de seguridad israelíes detuvieron ayer de madrugada a dos activistas, una periodista española y una estudiantes australiana, al permanecer en territorio cisjordano una vez que caducaron sus visados. Ariadna Jové Martí fue trasladada a la prisión militar de Ofer, donde fue entregada a la unidad policial de migración. El Gobierno ha solicitado a Israel que precise las circunstancias que rodearon el arresto.
Militares israelíes irrumpieron en un apartamento de Ramala, en Cisjordania, y arrestaron a la catalana Ariadna Jove Martí y a la australiana Bridgette Chappell, tras comprobar que tenían el visado caducado.
Un portavoz militar informó de que la activista española y su compañera se encontraban en el territorio palestino de manera ilegal y habían participado en protestas no aprobadas por las autoridades israelíes contra el muro de separación en Cisjordania. Las autoridades hebreas dicen que «han estado involucradas en disturbios ilegales que interferían con las operaciones de seguridad de Israel» .
El Movimiento Internacional de Solidaridad denunció que las fuerzas de seguridad israelíes no pueden entrar en determinadas zonas palestinas, entre la que está incluida Ramala, a menos que haya un caso urgente de riesgo para la seguridad. Del mismo modo, tampoco se permite la «persecución en caliente» a menos que se trate de un caso de seguridad, algo que no tiene nada que ver con la caducidad de los visados.
Por ese motivo, ISM presentó un recurso para paralizar la deportación de las dos activistas detenidas. El Tribunal Supremo israelí ordenó la paralización de dicha deportación, que retrasará hasta que se celebre hoy una audiencia.
El arresto de la periodista española se produce tras la deportación en enero de la checa Eva Novakova, en un caso muy similar. La unidad policial OZ volvió a intervenir en este caso a pesar de que no tiene competencias en la zona A palestina.