Madrid / Oviedo, Agencias
El Gobierno y varios dirigentes socialistas salieron ayer en defensa del juez Baltasar Garzón, un día después de que éste denunciara una «cruel campaña» para echarle de la judicatura, mientras que el PP asegura que «delira» al hacer esta acusación. Intelectuales y artistas respaldaron al magistrado en un acto de homenaje en Jaén.
Garzón consideró dicha campaña una represalia por su investigación del «caso Gürtel» en el escrito de alegaciones que presentó ante el Consejo del Poder Judicial, en el que reclama que no le suspenda cautelarmente de sus funciones, mientras el Tribunal Supremo tramita tres querellas contra él.
El ministro de Fomento, José Blanco, declaró que «algo falla» cuando un presunto delincuente, en alusión al supuesto cerebro de la trama de corrupción del «caso Gürtel», Francisco Correa, que está «acusado», denuncia a su acusador, el juez Baltasar Garzón, informa «Efe».
Sin hablar expresamente de la campaña de acoso, el número dos socialista expresó su deseo de que «resplandezca» la verdad y de que «por triquiñuelas no se deje de juzgar algo que causó estupor y repugnancia a los españoles».
De «extravagante» calificó el titular de Justicia que el principal imputado en el «caso Gürtel» pueda querellarse contra Garzón. Francisco Caamaño apeló a la presunción de inocencia del juez y se mostró convencido de que al final «cada uno se verá y se colocará en su lugar».
El secretario de política autonómica y relaciones institucionales del PSOE, Gaspar Zarrías, expresó su deseo de que la «operación orquestada por el PP» contra el juez «para tapar el agujero negro del caso Gürtel» acabe siendo «una broma de mal gusto», tras señalar que Garzón «ha hecho un servicio imponente al país». En nombre de IU, Cayo Lara consideró «incomprensible» que «un señor que está en la cárcel pueda personarse en una causa contra el juez que ha conseguido que se le meta en prisión por una trama como el caso Gürtel». Desde el PP, Rafael Hernando respondió a las acusaciones del juez contra su partido: «El señor Garzón está en una conspiración de acoso delirante».
En un homenaje a Garzón en Jaén, el ex fiscal Carlos Jiménez Villarejo afirmó que el juez está siendo víctima de un atropello por parte del Supremo y del Poder Judicial. El actor Juan Diego advirtió de que «no podemos llamar democracia a lo que está viviendo este país». El escritor Manuel Rivas denunció el embate de «inmoralidad» contra Garzón por atreverse a investigar el franquismo. En el mismo sentido se pronunció Cristina Almeida.