Oviedo, Agencias / L. M. S.
El «número dos» del PSOE y ministro de Fomento, José Blanco, no ve al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, «pensando en un cambio de Gobierno». Blanco avisó a CC OO de que una crisis gubernamental no supondría cambios en la reforma laboral. Pero el líder del sindicato, Ignacio Fernández Toxo, aclaró ayer que con la petición de cambios en el gabinete que hizo el jueves se refería a «departamentos importantes, como los que dirigen la política económica y financiera».
Blanco quiso dejar claro que «lo que tiene en la cabeza» Zapatero es «hacer las reformas que necesita» el país. «Hay a muchos compañeros a los que probablemente les cueste avanzar en el pensamiento acorde con los cambios y responsabilidades que hay que dar en este momento político», explicó el Ministro a sus correligionarios. Pero «somos de izquierdas y somos responsables», advirtió.
Por el contrario, el vicesecretario general del PSOE dijo que el líder del PP, Mariano Rajoy, es «el mayor activista, dentro y fuera de España», «en buscar el descrédito» del Gobierno y del país, porque quiere «llegar como sea a la Moncloa». Blanco contrastó la actitud de Rajoy con el papel de los partidos nacionalistas, cuyo «sentido de Estado» alabó.
También la titular de Defensa, Carme Chacón, contestó a la exigencia de cambios en el Ejecutivo. Según la Ministra, las principales preocupaciones del Ejecutivo son combatir el desempleo, acabar con «los rumores sobre la solvencia de nuestros bancos», la reforma del sistema financiero y del mercado laboral y, en último lugar, «lo que dicen las encuestas».
«Ahora estamos, no con las intenciones, sino con las decisiones, y el momento electoral llegará», explicó. Y, al ser preguntada sobre si se ve como vicepresidenta en una próxima remodelación del Ejecutivo, agregó que está «muy a gusto» donde está.
También el presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, entró al trapo de una hipotética crisis de Gobierno y reveló que en la reciente entrevista que mantuvo con Zapatero sacó la impresión de que el líder del PSOE, «en un alto porcentaje, considera que va a ser difícil que pueda volver a repetir como presidente e, incluso, que pudiera llegar a ser candidato».
Entre tanto, el líder del PP enfrió las expectativas de sus socios del PPE sobre un adelanto electoral. En la cena del miércoles en Bruselas confió a los líderes conservadores europeos que su partido no trabaja con esta hipótesis y que Zapatero podría llegar a 2012. Eso sí, Mariano Rajoy se comprometió ayer a volver a Melilla como jefe del Ejecutivo, para demostrar que le importan «todos los españoles por igual», independientemente de dónde vivan.