Madrid / Oviedo,
Agencias / J. C.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) y la Unión de Oficiales acusaron ayer al Ministerio de Interior de amenazar a los agentes con bajadas de sueldo si no imponen multas. Aseguraron que desde Interior se «sigue presionando para aumentar el número de denuncias» al idear «un maquiavélico sistema de puntos con el que valorar a los agentes de Tráfico y hacer que su sueldo dependa de ello».
Según afirmaron, Interior «está solicitando el número de denuncias formuladas al mismo tiempo que pide el nombre de los guardias civiles que menos multas han puesto». AUGC aseguró también tener «conocimiento de guardias civiles que han sido propuestos para perder cerca de 250 euros mensuales» por «bajo rendimiento».
Junto a las advertencias que amenazan con bajar el sueldo, la asociación dijo que «se intimida a mandos intermedios», ya que si los guardias a su mando no denuncian pueden perder los complementos retributivos de productividad. A su juicio, todo esto está sometiendo a tensión y a presiones a los agentes.
AUGC también puso de manifiesto que la situación que «sufren» los agentes de tráfico se está trasladando a las unidades de seguridad ciudadana. También recriminó que Interior se sirva del carácter militar del cuerpo para «amenazar la frágil economía de las familias de los guardias civiles».
La polémica arrancó por la conocida como «huelga de bolis caídos», por la que los guardias civiles redujeron el número de multas como medida para mostrar su desacuerdo con los recortes salariales del 5% en los últimos ajustes del Gobierno, a la vez que para denunciar que el Ejecutivo anteponga la función de recaudar a la del servicio ciudadano.
Sostienen, igualmente, que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, impone «la labor coercitiva de la Guardia Civil para aportar unos euros a las famélicas arcas del Estado». «Lo que al señor Rubalcaba le importa es la multa» .
AUGC ratificó su preocupación por la situación de tensión que se vive en algunas unidades y aseguró que la Benemérita «vive los momentos más críticos de la democracia». «Los guardias civiles se sienten utilizados y maltratados por un Gobierno que les está faltando al respeto», aseguró. Concluyó pidiendo «ayuda» a la sociedad civil: «Ya no podemos más».