Madrid / Oviedo, Agencias
La vicepresidenta Elena Salgado aseguró ayer que, aunque los Presupuestos para 2011 son «realistas y austeros» y están basados en una previsión económica «acertada», no vacilará en hacer más recortes, de ser necesario. En un duro debate, el líder del PP, Mariano Rajoy, arremetió contra el PNV y Coalición Canaria por salvar a Zapatero, «seguir alargando el otoño de su decadencia» con un pacto que asegura el rechazo de las cinco enmiendas a la totalidad que hoy se votan en el Congreso.
En pleno rifirrafe y en medio del alboroto de las bancadas, Salgado dijo que no pensaba que Rajoy pudiera ser «tan torpe» por criticar estos acuerdos, cuando en 1996 el PP también llegó a pactos presupuestarios con nacionalistas vascos y catalanes, en una época -recordó- en la que el ex presidente Aznar presumía de hablar catalán en la intimidad.
Aquél fue un pacto «de investidura, público y transparente», respondió Rajoy «¿Tanto han recibido a cambio?», les espetó Rajoy al PNV y CC. Duran i Lleida (CiU) le replicó que hablar del «precio» de un pacto democrático implica una visión sectaria y poco respetuosa con la pluralidad política.
Éstos son unos Presupuestos «antisociales, lamentables y perniciosos» por mantener la «lacra del paro» y llevar a España «al libro Guinness del déficit», «por sus contenidos, por nacer de espaldas a la realidad, por responder a los apremios de un Gobierno al que intranquiliza su supervivencia», dijo Rajoy. En cambio, Salgado insistió en que son «razonables» y ayudarán a una recuperación gradual de la economía, que en 2011 crecerá un 1,3%, previsión «consistente y robusta» que está convencida de que se cumplirá, aunque no pudo evitar la alusión al «plan B» reclamado por el Banco de España.
La Vicepresidenta insistió a lo largo del debate en que el déficit es la gran prioridad y que el Gobierno «no vacilará» en acometer más recortes, aunque no cree que lleguen a ser necesarios ajustes adicionales, que no tendrían por qué ser medidas de carácter presupuestario.
Salgado afirmó que los pensionistas recibirán 2.000 millones más en 2011 por el desvío de la inflación. CiU propuso una subvención de 5.000 euros por empleo fijo, y ERC, IU-IC, BNG y UPyD tacharon las cuentas de antisociales. «Su política es de sinvergüenzas», llegó a decir a la Vicepresidenta Joan Herrera, que acto seguido retiró las palabras.