Al grito de «No nos representan» y frente a un cordón policial los ciudadanos llenaron ayer hasta los topes la Puerta del Sol en apoyo de los cientos de jóvenes «indignados» que han vuelto a acampar en el corazón de Madrid para expresar su rechazo a la clase política y al poder económico.
Los desalojaron ayer de madrugada, y se trasladaron a los Juzgados de plaza de Castilla para pedir la liberación de los arrestados en la manifestación del domingo. A lo largo del martes, la revuelta de los «indignados» fue creciendo en internet, y culminó con un desafío a las autoridades.
Los acampados en la Puerta del Sol de Madrid hicieron un llamamiento vía redes sociales para volver al kilómetro cero e iniciaron sus reivindicaciones al grito de: «Que no, que no, que no nos representan», portando pancartas con lemas con "ZP nos falló y nos reprime" o "No hay tanto pan para tanto chorizo". La plataforma Democracia Real, ¡Ya! incide en que quienes quieran emplear la violencia, «se queden en casa», después de que en plaza de Castilla hubiera insultos y agresiones a los periodistas al grito de «manipuladores».
Twitter fue la principal vía de difusión del nuevo llamamiento, con los 'hagstags' #acampadasol y #nonosvamos. De hecho, el primero de ellos se convirtió en la noche del lunes al martes en 'trending topic' mundial. La convocatoria se extendió a Barcelona, Sevilla, Málaga, Granada, Alicante, Valencia, Palma de Mallorca, Vigo,Santander, Burgos, Las Palmas de Gran Canaria o Santa Cruz de Tenerife.
Miguel Arana, portavoz de Democracia Real, ¡Ya!' acusó a la Policía de emplear la fuerza en su desalojo de la madrugada, tras sorprenderles durmiendo. Todo ello se saldó con un detenido y un agente herido. El arrestado está acusado de atentado, resistencia y desobediencia. El Gobierno madrileño tachó la protesta de «problema para la convivencia».
IU respaldó la concentración, denunció la «represión violenta» y exigió que Alfredo Pérez Rubalcaba dé explicaciones por la dureza policial. Llamazares afirmó que no lograran acallar a la gente, y Cayo Lara acusó a Zapatero de haber «traído el beneficio para los amos y la porra para los jóvenes».
El líder del PP, Mariano Rajoy, respondió a los manifestantes que él defiende el compromiso y el esfuerzo de muchos políticos porque «lo fácil es descalificar». El Gobierno dijo que acampar en la calle no conduce a nada y que hay que preservar la seguridad mientras que Tomás Gómez llamaba a la rebeldía de los jóvenes y varios diputados del PSOE pedían tomar nota.