La absolución de Francisco Camps de un delito de cohecho pasivo en el caso de los trajes de la «trama Gürtel» ha generado dudas dentro del PP ante el convencimiento general de que el ex presidente valenciano pedirá regresar a la primera línea política. Las palabras de cariño y reconocimiento de los dirigentes han dejado, sin embargo, en el aire el futuro de quien dimitió, después que el juez decidiera sentarlo en el banquillo, «para no ser obstáculo» de la llegada de Mariano Rajoy a la Moncloa.
«Camps cuenta en el PP como cualquier otro dirigente del partido, en este caso muy importante. Ya veremos lo que ocurre en el futuro», dijo en Berlín el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al ser preguntado sobre la rehabilitación política uno de los barones autonómicos con mayor respaldo, y que a él lo apoyó de forma decidida en momentos difíciles del congreso de 2008.
Rajoy se declaró contento por el veredicto absolutorio de Camps y contó el que el miércoles le llamó por teléfono para felicitarle personalmente. El jefe del Gobierno lamentó que el que fuera máximo líder del PP valenciano haya tenido que pasar «una etapa muy dura». Dolores de Cospedal aseguró que Camps «siempre va a tener un sitio en la política», pero sin concretar. Estaban González Pons añadió que está «perfectamente rehabilitado» y la ministra Ana Mato lamentó «los años de calvario» que tuvo que padecer, mientras Federico Trillo le ponía como «un ejemplo de sacrificio».
Los principales dirigentes y del PP en Valencia, más allá de las palabras de cariño, dejaron ayer muy claro a Camps que no hay vuelta atrás. Su sucesor al frente del Gobierno regional Alberto Fabra, se limitó a decir que sobre su futuro «eso lo tendrá que decir él», pero acto seguido recomendó descansar y reflexionar. «Tiene todo el derecho del mundo a reivindicarse políticamente», si bien «el agua de los ríos nunca vuelve atrás, puede regar nuevos campos pero no vuelve atrás». El presidente de las Cortes valencianas, Juan Cotino, optó por recomendarle un año sabático.
La «no culpabilidad» de Camps ha levantado dudas en la sede central de Génova, donde se da por hecho que pedirá volver a la primera línea y de que el PP de la Comunidad Valenciana vivirá «tiempos convulsos». Varias fuentes de la cúpula popular apuntan tres destinos: senador por designación del Parlamento autonómico, un cargo de importancia en Génova o una embajada. La de la Santa Sede es la que más nombran las fuentes.
Desde el PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba propuso a Cospedal, que rehabiliten a Camps y le vuelvan a poner de presidente valenciano si realmente creen que es un ciudadano ejemplar. Ángel Luna, uno de los cuatro parlamentarios socialistas que ha ejercido la acción popular en este caso, ha calificado el fallo del jurado de «parcial y pintoresco» y mostró su predisposición a presentar un recurso ante el Supremo.