Sevilla, Pablo GALLEGO
Si del nuevo secretario general del PSOE dependiera, el líder de la Federación Socialista Asturiana (FSA), Javier Fernández, sería el candidato del partido para las elecciones del próximo 25 de marzo en el Principado. En su discurso como aspirante primero y después en las palabras que dirigió a los delegados tras ser elegido como líder del partido, Rubalcaba afirmó que Fernández tendría el apoyo «de todo el partido» en la nueva cita con las urnas convocada por el presidente regional, Francisco Álvarez-Cascos, de Foro.
«Vamos a ganar a la derecha, que una vez más ha puesto sus intereses, sus odios, por encima de los intereses de Asturias», sentenció Rubalcaba. «Vamos a ayudar con toda nuestra alma, y el Principado va a marcar la recuperación, el primer paso de la vuelta del Partido Socialista: Javier, vas a gobernar en Asturias», afirmó.
A pesar del apoyo expreso que Fernández recibió de Rubalcaba, el secretario general del PSOE asturiano guarda silencio sobre su futuro inmediato. Más allá de la satisfacción que pueda causarle gozar de la confianza del nuevo secretario, y de lo que afirman fuentes solventes del partido, que no dudan de que él será de nuevo la persona elegida, Javier Fernández sólo expresará su opinión ante la comisión ejecutiva del PSOE asturiano, que se reúne mañana, «por respeto a los que allí están», apostilla.
La relación que une a Fernández con Pérez Rubalcaba fue evidente durante las dos primeras jornadas del congreso que ayer eligió al nuevo líder de los socialistas. El secretario general de la FSA estuvo el viernes dando la bienvenida al ex vicepresidente en el exterior del hotel sevillano donde se celebra el cónclave, y ayer se fundió con él en un abrazo tras conocerse el resultado de la votación. Además de con Fernández, Rubalcaba sólo mostró en público ese grado de familiaridad con el presidente del Gobierno vasco, el lendakari Patxi López.
«Me sentí bastante más emocionado incluso que en el año 2000, cuando gané por primera vez, y en un congreso por lo menos tan disputado como éste, la secretaría general en Asturias», revelaba Fernández tras conocer el triunfo de Rubalcaba. «En este momento lo que necesitamos es solvencia y, a mi juicio, Alfredo la tiene más que nadie», añadió.
Lo que ayer quedó fuera de toda duda es que, una vez más, la «calculadora» de los socialistas asturianos funcionó. La práctica totalidad de los 42 miembros que componen la delegación del Principado se alineó con su secretario general a favor de Rubalcaba. Oficialmente, sólo cinco de ellos, comandados por la concejala avilesina Ana Concejo, eran partidarios de la derrotada ayer, Carme Chacón.
«El voto es secreto y, por tanto, nunca lo vamos a saber. Pero si hay gente en España que tiene la valentía de decir lo que piensa, y en este caso lo que vota, es en Asturias», aseveró Javier Fernández. La incógnita sigue siendo qué ponía la papeleta del ex presidente Vicente Álvarez Areces: Chacón, como afirman varios miembros del partido, o Rubalcaba. Él no lo quiso aclarar ayer una vez realizado el escrutinio.
Entre los partidarios de la ex ministra de Rodríguez Zapatero, el desánimo por la derrota dio paso a la voluntad por trabajar en el futuro del partido. Sobre todo, en las regiones que el próximo 25 de marzo celebran elecciones. Ana Concejo, cabeza visible de los partidarios de Chacón en el Principado, afirmó en la tarde de ayer que ahora la prioridad debe ser «trabajar con unidad» para recuperar la Presidencia en Asturias. Ofrecer a los asturianos «una opción de gobierno estable que afronte con seriedad los problemas».
Ya de noche, Concejo asistió a la cena organizada por los partidarios de Chacón en honor de su candidata a la secretaría general.