Sevilla, L. S. / D. W.
Óscar López Águeda, un absoluto desconocido para el español de a pie, será el nuevo «número tres» de los socialistas españoles desde la secretaría de Organización del PSOE. El nuevo «capataz» socialista, a las órdenes directas de Elena Valenciano, nació en Madrid en abril de 1973, por lo que todavía no ha cumplido los 39 años.
López, actualmente secretario general del PSOE en Castilla y León, se afilió al partido en 1996. Es licenciado en Políticas por la Complutense de Madrid con una doble especialidad: Estudios Internacionales y Administración Pública. Inició los estudios de Derecho, que nunca acabó. En su lugar estudió un postgrado en Economía Internacional en la Universidad inglesa de Newcastle.
Tras llegar a la secretaría general castellano-leonesa en 2008, fue el cabeza de cartel socialista en las elecciones autonómicas del pasado 22 de mayo. Con 29 escaños, obtuvo el peor resultado de los socialistas desde 1983, fecha de las primeras elecciones autonómicas.
Entre los cargos que ha ocupado desde su ingreso en el PSOE, cabe resaltar el de asesor del Grupo parlamentario Socialista en la Eurocámara entre 1997 y 2000, para el que, pese a su gran juventud, hizo valer su formación en Relaciones Internacionales.
La secretaría de Organización a la que ahora accede no le es desconocida, ya que fue su coordinador entre septiembre de 2000 y junio de 2008. Desde 2004 es procurador en el Parlamento de Castilla y León.
También ha desarrollado parte de su carrera política en el ámbito de la comunicación, donde ha sido portavoz de la Comisión de Control Parlamentario de RTVE. En su seno trabajó como ponente del proyecto de ley de reforma de la financiación de la Corporación RTVE.
Tras conocer su nombramiento como «número tres» del PSOE, López afirmó, en una rueda de prensa en Sevilla, que necesita tiempo para reflexionar sobre la posibilidad de abandonar la secretaría general de los socialistas de Castilla y León.
«Algo va a haber que hacer...», fue su primera respuesta a la pregunta sobre sus planes de futuro. «Permítanme que comparta con mi gente más cercana una reflexión sobre cómo abordaremos esa cuestión», pidió Óscar López, antes de precisar que todavía «hay tiempo» para abordar esa cuestión.