Barcelona / Madrid
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, abogó ayer por expulsar del país a los inmigrantes que sean multirreincidentes. En una entrevista radiofónica recogida por «Efe», Fernández Díaz apuntó que una de las prioridades del Gobierno es luchar contra las personas que han convertido los pequeños robos y los asaltos en una «forma de vida».
«A mí me ha dicho la Policía que la multirreincidencia se acabaría mandando a la cárcel a un grupo de delincuentes y echando fuera del país a otros. Sin perjuicio de su constitucionalidad, se tienen que poner leyes que eviten la multirreincidencia», agregó.
Fernández Díaz insistió en que «a los multirreincidentes inmigrantes se les tiene que echar del país y a los de aquí se les tiene que mandar a la cárcel». El ministro del Interior subrayó que los jueces deben tener las herramientas para poder evitar que haya personas que conviertan su vida en un delito permanente y garantizó que el Gobierno se las dará.
Horas después, el Ministro anunció en el Senado que ya ha constituido un «grupo de trabajo» específico para la elaboración del reglamento que regirá los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) y que después contactará con los grupos parlamentarios para consensuar sus contenidos. De esta forma, Interior responde a la preocupación suscitada por las condiciones de vida de internos en los CIE.
Mientras, la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, anunció en el Congreso la puesta en marcha de un «certificado» para emigrantes españoles que retornen definitivamente al país a fin de «garantizar su seguridad jurídica» y promover su reintegración en la sociedad.
En su primera comparecencia como ministra, Báñez explicó que «el mandato de la Constitución española es orientar la política de los emigrantes hacia su retorno» y que su gabinete pretende trabajar en esta línea. «Vamos a establecer un certificado de emigrante retornado que facilite la reintegración social, sanitaria y laboral del español en el exterior que regrese definitivamente», garantizó.