El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, quiere que su partido haga una oposición útil y constructiva, pero firme en la defensa de los derechos y las libertades sociales, y considera que los ciudadanos no entenderían que los socialistas hicieran una política de «revancha».
El líder explicó que el Gobierno con apenas un mes y medio, los ciudadanos no entenderían que el PSOE hiciera una oposición destructiva y de una crítica salvaje, porque se interpretaría como una venganza. «No entenderían que hiciéramos una política de revancha», dijo.
Rubalcaba presidió ayer, a puerta cerrada, la reunión del Grupo Socialista en el Congreso el día del primer pleno ordinario de esta legislatura, con la asistencia, entre otros, de su rival en la carrera sucesoria, Carme Chacón. Fue reunión breve, en la que no se ha hablado del 38 congreso de Sevilla, según varios parlamentarios del partido consultados por la agencia «Efe», ni de las supuestas fricciones abiertas con el PSC.
Sobre este último asunto, fuentes de la dirección aseguraron que la actitud con los socialistas catalanes sigue siendo de colaboración y, aunque la relación no se ha destruido, sí hay que restañar algunas heridas.
Pese a que la dirección del PSC insistió en que reivindicará ante Rubalcaba disponer de «voz propia» en el Congreso e incluso votar diferente que el resto del grupo en asuntos de especial interés para Cataluña, la cuestión no estuvo en la reunión.
Teresa Cunillera dejó claro que el PSC «es un elemento leal del Grupo Socialista y hay unos protocolos de trabajo conjunto y de colaboración que se seguirán manteniendo». Daniel Fernández, secretario de Organización del PSC, aseguró que los diputados de su partido están en el Congreso para trabajar al servicio de los ciudadanos que les han votado para representarlos. «Es lo que hemos hecho durante estos ocho años y es lo que seguiremos haciendo», dijo.
Eduardo Madina se mostró contrario a revisar los vínculos con el PSC como piden los catalanes, que se quejaron de que se podría haber integrado más a Chacón. El secretario general del grupo respondió que Rubalcaba la tendrá «en sus oraciones de futuro». Ferraz expresó su convencimiento de que el partido hermano mantendrá la disciplina de voto pese al anuncio en sentido contrario. El extremeño Guillermo Vara contó que había pactado con el nuevo líder que, salvo Patxi López, ningún secretario regional entrara en la ejecutiva.