Más de un millar de marineros del cerco gallego -a la que se han unido las tripulaciones de la flota asturiana- han llevado sus reivindicaciones al centro de Santiago de Compostela, en defensa de un reparto "justo" de las cuotas de caballa y jurel. La protesta se ha saldado con tres detenidos y ocho policías heridosLa protesta se ha saldado con tres detenidos. Los tres arrestados han salida alrededor de las siete y media de la tarde de Comisaría tras prestar declaración. Son vecinos de las localidades de Bueu, Noia y Portosín

La manifestación partió de la Plaza del Obradoiro sobre las 11.15 escoltada por un furgón policial y numerosos agentes y ha marchado hacia el edificio de la Xunta en San Caetano. Allí se han producido pequeños focos de tensión y enfrentamientos con los agentes de seguridad.

Durante el trayecto, varios manifestantes han arrojado bombas de palenque y derribado a su paso contenedores de basura y han vuelto a gritar consignas como "Cañete, dimisión" y "Manos arriba, esto es un atraco". Una vez terminada la concentración, la columna de protesta se ha dirigido al edificio del Parlamento aunque la llegada a sus puertas se ha visto frustrada por la presencia de antidisturbios.

La tensión ha ido en aumento y al filo de las 16 horas los antidisturbios han empezado a cargar contra los manifestantes y éstos, a su vez, han quemado varios contenedores. Antes, cinco de ellos han accedido a la Cámara para reunirse con los grupos y abordar sus reivindicaciones.

La manifestación ha continuado con enfrentamientos entre policías y manifestantes. Éstos han lanzado piedras y botellines y los efectivos han hecho uso de las pelotas de goma.

Ya a las 17.00 horas un centenar de armadores se han concentrado en la Plaza Roja de Santiago. Aseguran que no se van a mover de allí hasta que Feijóo no se comprometa a reunirse con los representantes del sector y a liberar a los detenidos durante la protesta.

Entre tanto, en el Obradoiro se encontraban las familias de los tripulantes que buscan una salida a la situación "ruinosa" a la que les ha conducido el sistema de reparto de cuotas. Por su parte, representantes del BNG y de AGE han abandonado el pleno para solidarizarse con ellos.

Los marineros encerrados dejan el Parlamento

Por su parte, los marineros encerrados en el Parlamento gallego en representación del colectivo dejaron esta noche la sede del legislativo tras recibir el compromiso de que este miércoles podrán regresar y seguir negociando una salida al problema del reparto en las cuotas de la caballa y jurel.

Esta decisión se ha tomado a última hora de la tarde, y fue el vicepresidente de la Mesa, Miguel Santalices, quien informó de este acuerdo, que evitó que la Cámara reclamase un desalojo.

Los marineros entraron al mediodía en la Cámara y advirtieron de que no saldrían hasta que se encontrase una solución.

Durante toda la tarde, los pescadores encerrados en la Cámara mantuvieron entrevistas con portavoces de todos los grupos parlamentarios y también con el jefe de gabinete de la conselleira de Medio Rural y Mar.

Una vez que aceptaron la propuesta de la Mesa del Parlamento, uno de los marineros, José Blanco, señaló que regresarán con el compromiso de volver a negociar con todos los partidos y con el Gobierno autonómico, con el presidente o el vicepresidente, apuntó.

No pueden hacerlo con la conselleira de Medio Rural y Mar, Rosa Quintana, puesto que antes "tiene que pedir disculpas por lo que dijo al sector, "que somos vándalos, y no, somos pescadores", espetó Blanco, y aseguró que también les "mintió" para "levantarnos" la manifestación.

El representante de los marineros, de la flota de Portosín (A Coruña), indicó que el Gobierno tiene fórmulas para arreglar la situación e insistió en que reclamarán que no haya "represalias" para los compañeros que fueron detenidos, puesto que "venían a pedir pan; no queremos crédito ni dinero", sino la cuota que "nos quitaron" y que en el Ejecutivo "no saben repartir".

Para el representante de los pescadores, el Gobierno no lleva "gente competente" para negociar en Madrid o en Bruselas, por lo que pidió que también se incorpore a "un marinero o dos".

Por su parte, el vicepresidente del Parlamento explicó que comentaron a los marineros que si abandonaban las instalaciones y decidían no pernoctar en ellas, la Cámara se comprometía a que se les permitiría de nuevo la entrada de los cinco representantes para que pudiesen celebrar las reuniones que considerasen oportunas, un ofrecimiento al que accedieron.

Santalices no concretó con quién podrían reunirse los marineros, indicó que en una Cámara pueden celebrarse "muchas reuniones" y aseguró que la Mesa del Parlamento trasladó a los marineros su preocupación por que hubiesen decidido pernoctar en las instalaciones porque "no queríamos, ni muchísimo menos" que hubiese un desalojo.

Flota asturiana

La flota gallega de cerco no está sola en sus protestas contra el reparto de las cuotas de xarda y jurel que propone la Secretaría General de Pesca para este año. Los armadores asturianos salieron ayer a la calle por primera vez en Gijón para reclamar una nueva distribución de los cupos, al entender que la propuesta es "discriminatoria", ya que beneficia a las flotas de Cantabria y del País Vaco y perjudica a Galicia y Asturias. Los marineros de las dos comunidades afectadas suman fuerzas después del acto protagonizado ayer en la Catedral de la capital gallega, en la que más de un centenar de armadores asistieron a la misa del Peregrino para encomendarse al Apóstol y pedirle "amparo".

La flota asturiana sigue los pasos de la gallega, que continúa amarrada. Después de recibir, el pasado viernes, el borrador del reparto realizado por el Ministerio de Agricultura, los armadores del principado han decidido salir a la calle para exigir uno nuevo. Y es que el Gobierno no ha movido ficha a pesar de todas las quejas y propuestas recibidas por el sector. El presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores de Asturias, Dimas García, manifestó ayer su rechazo a esta propuesta que, a su juicio, "echará a la ruina" a los trabajadores de la comunidad.

En Galicia, por su parte, los armadores critican que esta propuesta se realizó a partir de "datos históricos falsos". "Faltan muchas toneladas de pescado sin contabilizar", critica el armador coruñés de cerco Marcos Alfeirán, que explica que el sector prepara estos días documentación para presentar las alegaciones al borrador del Ministerio. El patrón de A Coruña Marcos Alfeirán, en declaraciones a Europa Pres ha reiterado que los tripulantes reivindican que "el pescado español se reparta de manera lineal por tripulante".

Pero los armadores asturianos tienen un punto a su favor del que no disponen los gallegos: el apoyo del Gobierno autonómico en sus protestas, como hicieron patente ayer al recurrir a la justicia para "paralizar" el reparto de las cuotas. "Ya nos gustaría a nosotros contar con un apoyo así", comentan los armadores gallegos, que critican la actitud "vergonzosa" de la conselleira Quintana.

En esa protesta no estará el cerco gallego al completo. Y es que el 80% de la flota es la que lleva a delante esta "lucha" contra el reparto, mientras que el 20% restante -de Lugo y Ribeira, los que se llevarían más cuota- no está de acuerdo con la distribución lineal de los cupos que le corresponden a Galicia y aboga por aceptar la propuesta del Ministerio. "Estamos tratando de acercar posturas, que se unan a nosotros, porque sino sería abandonar a los compañeros. Creo que no es ético y que lo pensarán y esperemos llegar a un acuerdo. Sería solucionar por lo menos Galicia", afirmó ayer el portavoz de la Asociación de Armadores de Cerco de Galicia (Acerga), Andrés García.