Accidente nuclear

¿Qué pasó en Palomares?

Casi 50 años ha costado llegar a un acuerdo con EEUU para la limpieza de los residuos radiactivos

19.10.2015 | 20:39
Dos bombas de Palomares en el National Atomic Museum (Nuevo México).

España y Estados Unidos han llegado a un acuerdo este lunes para lograr una "rehabilitación mayor" del entorno de Palomares (Almería) y el traslado de tierra contaminada a un "emplazamiento adecuado" en Estados Unidos, 50 años después del accidente.

El acuerdo es el último capítulo de unas negociaciones para la limpieza de los residuos radiactivos que duran ya casi 50 años y que giran alrededor de quién debe encargarse y qué hacer con la tierra contaminad.

Te ofrecemos 5 preguntas y respuestas sobre el accidente:

¿Cómo llegó Palomares a tener residuos radiactivos?

El 17 de enero de 1966 un avión estadounidense que transportaba cuatro bombas termonucleares se acercó a otra aeronave para repostar en vuelo sobre la zona de Cuevas de Almanzora (Almería). Debido a un fallo en la maniobra, ambos aviones chocaron, quedándo completamente destruidos y sus restos extendidos sobre cientos de hectáreas en el litoral y en el mar.

Entre estos restos había cuatro bombas termonucleares. Los siete tripulantes de ambas aeronaves resultaron muertos.

No obstante, el ejército de Estados Unidos no retiró toda la tierra contaminada por el combustible. En

¿Qué pasó con las bombas?

Las cuatro bombas que cayeron en Palomares eran de 1,5 megatones cada una, con una longitud de 1,5 metros de largo por 0,5 metros de ancho y un peso de 800 kg.

Tras el accidente, el paracaidas funcionó en dos de las bombas, que cayeron intactas, una cerca de la desembocadura del río Almanzora y otra en el mar. Mientras, las otras dos cayeron sin la amortiguación del paracaidas sobre un solar del pueblo y en una sierra cercana rompiéndose en pedazos.

Al impactar con el suelo, estas dos bombas deflagraron y parte de su explosivo químico se diseminó. En concreto, quedaron esparcidos buena parte de los 9 kilogramos de combustible nuclear fisionable, en forma de óxidos de plutonio, uranio y americio, fundamentalmente.

Las tres que cayeron en tierra fueron recuperadas en pocas horas tras el accidente, mientras que la cuarta, perdida en el fondo del mar, no fue recuperada hasta 80 días después, tras una intensa operación de búsqueda por parte del ejército de Estados Unidos.

¿Es peligroso el material radiactivo?

Anualmente el CIEMAT, organismo científico de referencia en España en investigación en protección radiológica, controla por un lado el estado de salud y, por otro, la presencia de aerosoles en el aire mediante tres estaciones de muestreo y la vegetación, tanto silvestre como cultivada, ya sea comestible.

El último informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), de 2013, resume todos esos análisis y concluye que los programas de vigilancia que se llevan realizando en la zona desde 1996 "no han mostrado ningún resultado que haga sospechar la existencia de morbilidad inducida por las radiaciones ionizantes y que no hay ninguna patología directamente relacionada con la dispersión de material radiactivo en el medio ambiente a causas del accidente".

Esto no quiere decir que no exista un posible riesgo para las personas, tal y como reconoce el CSN. El riesgo que se podría dar en Palomares es que las partículas contaminantes, que están de un modo estable adheridas a los suelos, puedan ser ingeridas o inhaladas por su transferencia a alimentos o al aire.

Para minimizar ese riesgo, la medida llevada a cabo hasta ahora en Palomares consiste en restringir el uso de terrenos contaminados para construcción y cultivo. Hasta la década de los 80 esta restricción no implicó una gran cambio para el día a día de los habitantes de la zona, ya que, según señala el CSN, la explotación de los terrenos afectados por el accidente consistía en el cultivo esporádico en régimen de secano.

En los 90, sin embargo, la situación cambió y en una de las zonas afectadas se fueron llevando a cabo actuaciones dirigidas a introducir la agricultura intensiva de regadío, mientras que en otras se recalificó el terreno para su construcción, lo que motivó que las autoridades volvieran a plantearse qué hacer con la tierra contaminada.

¿Cuánta tierra está contaminada?

En 1966 el ejército de Estados Unidos retiró, en 4.810 bidones, alrededor de 1.400 toneladas de tierra y restos vegetales que fueron transportados por mar a los EEUU, donde quedaron depositados definitivamente en el centro de reprocesamiento de materiales nucleares Savannah River Facility, en Aiken (Carolina del Sur) el 8 de abril de 1966.

Fue en el marco de esta operación de limpieza de la zona afectada cuando se produjo la famosa foto del entonces ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga, bañándose en las aguas de Palomares junto al embajador de Estados Unidos.

No obstante, el ejército de Estados Unidos no retiró toda la tierra contaminada por el combustible. Entre 1998 y 2005, tras comprobar que la contaminación residual era superior a la estimada inicialmente, el Ciemat expropió 10 hectáreas de terreno para prevenir que fueran usados para la agricultura o construcción y su estudio.

En 2007, considerando la información radiológica obtenida, el Ciemat presentó una propuesta de ocupación temporal de otras 30 hectáreas adicionales que fue autorizada por el Consejo de Ministros.

¿En qué consiste el acuerdo con EEUU?

Todavía queda mucho por concretar, pero, en líneas generales, Estados Unidos se compromete a cooperar para lograr el objetivo de una "mayor rehabilitación" del entorno de Palomares, para lo cual se compromete a convenir "el depósito de las tierras contaminadas en un emplazamiento adecuado" en Estados Unidos.

En cuanto a la financiación del proyecto, Estados Unidos y España manifiestan que asignarán dicha responsabilidad "mediante mutuo acuerdo, basándose en las funciones y responsabilidades de los participantes determinadas en el acuerdo".

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