16 de marzo de 2016
16.03.2016
Divergencias

Así se gestó la crisis en el seno de Podemos

Las diferencias internas se atribuyen a la distancia en el enfoque estratégico que mantienen Iglesias y Errejón

18.03.2016 | 11:43
Así se gestó la crisis en el seno de Podemos

La crisis abierta en Podemos se ha cobrado en Sergio Pascual su víctima de más alto calado político. El cese del secretario de Organización por parte del líder del partido, Pablo Iglesias, agrava las diferencias internas en el seno de la formación, puestas de manifiesto de manera pública tras las diez dimisiones en Podemos Madrid.

Dimisiones en Podemos Madrid

Emilio Delgado, secretario de organización del Consejo Autonómico de Podemos Madrid y diputado en el Parlamento autonómico, anunció su dimisión la semana pasada por "la ausencia de dirección política", un mensaje muy crítico con Luis Alegre, secretario general del partido en la Comunidad. Alegre es considerado un cargo próximo a Pablo Iglesias.





Al día siguiente, otros nueve miembros del partido presentaron también su renuncia por la "deriva" en la dirección regional. Los miembros que se marcharon pertenecían al sector más cercano a Iñigo Errejón. No obstante, en su escrito público, los dimisionarios aseguraban que sus "diferencias" con la ejecutiva madrileña "no tienen relación ninguna con supuestas divisiones ficticias de dimensión estatal".

Destitución de Pascual y carta de Pablo Iglesias

Este martes, los problemas se acentuaban con la destitución de Sergio Pascual, secretario de Organización de Podemos. El reglamento de Podemos concede al secretario general, Pablo Iglesias, la potestad de nombrar o cesar en la ejecutiva regional a quien considere. Iglesias alegó "falta de confianza" y una "gestión deficiente" de las crisis territoriales del partido. Pascual, diputado por Sevilla y cercano a Iñigo Errejón, recordaba en Twitter que llevaba "dos años" dejándose "la piel" por la organización.




Horas antes, se hacía pública la carta de Pablo Iglesias a los militantes de Podemos, en la que Iglesias admitía que las dimisiones en Madrid se producían en "el peor momento posible" e instaba a no alimentar corrientes ni facciones que compitan por el poder. "En Podemos no hay ni deberá haber corrientes ni facciones que compitan por el control de los aparatos y los recursos; pues eso nos convertiría en aquello que hemos combatido siempre: un partido más", señalaba Iglesias.

Diferencias entre Iglesias y Errejón

Desde Podemos niegan que existan "desacuerdos ideológicos" o "políticos" en su dirección nacional, ya que se considera que sigue en pie el consenso en el ´no´ al pacto entre PSOE y Ciudadanos. Sí reconocen, no obstante, que existen diferentes sensibilidades y "divergencias" en cuanto a las tácticas a poner en marcha para hacer frente a determinadas situaciones; sensibilidades que ya se pusieron de manifiesto con la salida de la Ejecutiva hace un año del cofundador del partido Juan Carlos Monedero, y a la cabeza de las cuales están, por un lado, Iglesias, y por otro, Errejón. Carolina Bescansa insistía en Twitter en el mensaje de unidad




Tras la salida de Pascual, el reparto de fuerzas entre las sensibilidades que existen en la cúpula deja a Iglesias reforzado en el Consejo de Coordinación, además de en lo que concierne a las decisiones a nivel territorial y nacional. Entre las divergencias tácticas que se dan en el seno de Podemos, figuraría una de enfoque ideológico: el sector de Iglesias sería más partidario de recuperar el poder de los círculos y hacer una apuesta política más rupturista, mientras que los más proclives a Errejón se inclinarían por un modelo con una organización más dirigida desde la cúpula para consolidar la actuación política del partido.

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