El príncipe Carlos de Inglaterra aconsejó a su hijo Guillermo que tomara una decisión sobre su noviazgo con Kate Middleton: comprometerse o poner fin a la relación, reveló ayer el dominical británico «The Sunday Telegraph».
Toda la prensa británica conjeturó ayer sobre las razones por las que una pareja aparentemente estable ha puesto fin a una relación que se hizo pública hace cuatro años y que, para muchos, estaba abocada a acabar en boda.
Según fuentes próximas a la familia real, el heredero a la corona británica consideraba injusto que la joven, de 25 años, tuviera que soportar indefinidamente el acoso de los fotógrafos si finalmente su hijo mayor, de 24, no iba a casarse con ella.
«News of the World», el dominical de «The Sun», el periódico que adelantó el sábado la noticia, apuntaba ayer que la decisión de poner fin al romance fue tratada en una reunión de la familia real celebrada hace diez días en la que la soberana, Isabel II, declaró: «No tengas prisas por casarte, no queremos otra Diana».
La reina dio este consejo a su nieto, segundo en la línea de sucesión al trono británico, después de que Guillermo hubiera revelado en esa reunión, a la que también asistió su padre, que no pensaba casarse en un futuro cercano y que prefería centrarse en sus deberes con el Ejército y el Estado. La pareja rompió el pasado fin de semana y, según «Sunday Mirror», fue el príncipe el que dejó a Kate.
Según las fuentes citadas por ese rotativo, ella estaba harta de las juergas de Guillermo con sus compañeros y a él le molestaban las solicitudes de la joven para que pasara los fines de semana con ella en Londres. «No tengo 36 años y no estoy casado. Tengo 24 y sólo quiero divertirme un poco», dijo el príncipe a sus amigos, según ese tabloide.
También «The Mail on Sunday» asegura que la decisión fue adoptada por Guillermo, que consideraba que la relación había perdido la «alegría», y apunta que en ella puede haber influido que Kate no tiene sangre aristocrática, sino que procede de una familia de clase media.