El puente sobre el Gran Canal de Venecia, diseñado por el arquitecto español Santiago Calatrava, autor del Palacio de Congresos de Oviedo, ya ha comenzado a izarse sobre las aguas de la ciudad. Cuando se acabe su colocación y se instalen el suelo de vidrio y las barandillas también se pondrá punto final a los polémicos once años que ha tardado en completarse el proyecto, con un coste de once millones de euros, tres veces más de los previstos inicialmente.
La estructura tendrá 94 metros de largo, 8,25 de ancho y 10 de altura, para conectar la estación de tren con la terminal de autobuses de Piazzale Roma, y los venecianos contarán con un nuevo paso sobre su principal canal, junto con los puentes de Rialto, los Descalzos y la Academia.