Un oscuro episodio ocurrido días atrás involucra a Flavio Briatore, que hasta la pasada temporada fue el patrón de Fernando Alonso en Renault, y al actor y cantante Bruce Willis, conocido por su propensión a perder los nervios.
Al parecer sólo dos aspectos han quedado claros: que Willis discutió a fondo con los guardias de seguridad del Billonaire, el lujoso y exclusivo local de Costa Esmeralda, en Cerdeña, y que Willis acabó dando con sus huesos mortales en la calle. Al margen de esto, todo lo demás son brumas.
Para arrojar un poco de luz hay dos versiones de los hechos. Veamos. Según la primera de ellas, que proviene de la prensa sensacionalista de EE UU, Willis se encontraba cenando con Jerry Weintraub, productor del filme «Ocean's 13» y con el boxeador ruso Vladimir Clitscho. En eso apareció la modelo Elisabetta Gregoraci, actual novia del magnate de la Fórmula 1, y pretendió hacerse una foto con el actor, que no estaba por la labor. La modelo se enfadó y decidió ir a chivarse a su novio, quien, ni corto ni perezoso, decidió que lo mejor era poner a Willis en la calle. La segunda versión no lleva eterno femenino y se reduce a que Willis fue expulsado al pretender entrar en un ala del local donde se celebraba una fiesta privada.