El testamento de Farrah Fawcett lega todo su patrimonio a su hijo, Redmond, dejando sin nada a su pareja de toda la vida y padre de su hijo, Ryan O'Neal. La actriz, que murió a causa de un cáncer el pasado mes de junio, ha dejado todo su legado (2,5 millones de euros) a Redmond, fruto de su relación con O'Neal. De esta forma se cumple la última voluntad de la actriz, quien quiso que Redmond usara su herencia para terminar con sus problemas con las drogas. Además la actriz ha nombrado a dos personas de su confianza para que administren el dinero del hijo de Farrah mediante pagas mensuales, con el único fin de ayudar a Redmond, que actualmente se encuentra en una prisión de Los Ángeles a causa de un delito de posesión y tráfico de drogas, a recuperarse de sus adicciones más que para tenerlo ahorrado. Nada se sabe de la reacción de Ryan O'Neal en cuanto al testamento.