El presidente de los EE UU, Barack Obama, llegó ayer a la exclusiva isla de Martha's Vineyard para pasar una semana de vacaciones en compañía de su familia. Obama; su esposa, Michelle, y sus hijas Malia, de 11 años, y Sasha, de 8, siguen los pasos de sus predecesores, John F. Kennedy y Bill Clinton, que también eligieron esta zona de Massachusetts como lugar de vacaciones mientras fueron inquilinos de la Casa Blanca.
La llegada del presidente y su familia tuvo que retrasarse varias horas, hasta que se levantó la alerta por tormenta tropical al paso del huracán «Bill» por la costa este de los Estados Unidos. El portavoz presidencial Bill Burton transmitió a periodistas y fotógrafos la petición expresa de Obama de que se respete la intimidad de sus hijas en las salidas que realicen con sus padres. También afirmó que no figura en la agenda del presidente visitar al senador demócrata Ted Kennedy en la localidad vecina de Hyannis Port, donde batalla desde hace meses contra un tumor cerebral. Martha's Vineyard es uno de los destinos de veraneo preferidos por la aristocracia política y cinematográfica de Estados Unidos. Últimamente, el gran rumor es que Chelsea Clinton planea casarse en secreto en la isla.
Mientras la familia viajaba, la jefa de cocina de la Casa Blanca desvelaba sus preferencias culinarias. Cristeta Pasio Comerford apuntó que el presidente de los EE UU, Barack Obama, y su familia prefieren comidas «sencillas» y sin conservantes químicos. A la familia Obama le gusta la comida «bien hecha» con guarnición de verduras orgánicas cocidas de la huerta que la primera dama del país, Michelle Obama, plantó el pasado mes de abril.
«A ellos les gustan las comidas sencillas, los alimentos sencillos», dijo la cocinera durante un acto celebrado la víspera de recibir en Manila el galardón que anualmente concede el Banco de Filipinas a aquellos emigrantes filipinos que realizan una labor destacada fuera de su país de origen.