Los Ángeles
Melanie Griffith no acaba de ganar la batalla contra sus adicciones, que la han llevado de vuelta a una clínica de desintoxicación esta semana. Ya son tres las intentonas de la actriz, de 52 años, para superar su dependencia del alcohol y las drogas. La mujer del actor español Antonio Banderas ingresó en la clínica Cirque Lodge, en el estado de Utah, lugar donde también se han rehabilitado otras estrellas, como Lindsay Lohan y Kirsten Dunst. «Está allí para reforzar su convencimiento de permanecer sana. Se trata de una terapia diseñada por ella y sus médicos desde hace algunos años», afirmó Robin Baum, el portavoz de Melanie.
Su adicción al alcohol comenzó a finales de los 70 y ha continuado durante todos estos años. En 1988, la actriz ingresó en una clínica, y también pasó algún tiempo en un hospital en el año 2000. En aquella ocasión fue su abuso de los calmantes lo que la llevó a rehabilitación, tras haber sufrido una lesión de cuello. Fuentes cercanas a la actriz han reconocido que Melanie «está trabajando con los orientadores en un intento de luchar contra sus demonios».
Melanie, casada con Antonio Banderas desde el año 1996, ingresó en la clínica después de que el actor español le haya pedido que se esfuerce por mantenerse «limpia y sobria». «Melanie está luchando con todas sus fuerzas, pero Antonio es quien se ha asegurado de que no pierda el Norte», afirmaron amigos de la pareja.
De hecho, Antonio ha sido en todo momento el punto de apoyo de la actriz en su batalla contra las drogas. En una ocasión anterior Melanie escribió en su páginas web: «Superar una adicción es duro, pero puede ser mucho más fácil si se tiene el apoyo de otros. Mi marido y mi familia me han apoyado mucho en esta lucha y lo continúan haciendo».