Belén Esteban no pasa precisamente por su mejor momento. A sus problemas conyugales, con una más que posible separación de su marido, Fran, se une ahora un feo asunto. El Defensor del Menor de Madrid ha remitido un escrito a la Fiscalía de Menores en el que solicita que actúe de oficio en defensa de la protección de la hija de la Esteban y Jesulín de Ubrique, Andrea Janeiro. El Defensor del Menor entiende que su madre está vulnerando «de manera permanente» su derecho a la intimidad y a la propia imagen «al exhibir las circunstancias de la menor y su vida privada» en los platós de televisión.
Esta petición del Defensor del Menor ha caído como un jarro de agua fría en Belén Esteban y su entorno familiar más cercano. La de San Blas compareció en la noche del viernes en directo en el plató del programa de Telecinco en el que colabora como tertuliana. Como no podía ser menos, se desgañitó y se deshizo en lágrimas para defender su inocencia y, de paso, para dar un empujón a la audiencia del programa.
Belén Esteban relató cómo se enteró de la polémica a través de su madre. «Me llamó para preguntarme qué pasaba, porque en los telediarios estaban diciendo que me iban a quitar a mi hija», explicó entre sollozos. La noticia hizo que sufriera incluso una crisis. «Me ha subido mucho el azúcar y el médico ha venido a casa a ponerme insulina. De la primera persona que me he acordado ha sido de mi padre», indicó Belén Esteban.
La «ex» de Jesulín también apuntó que Andreíta no se ha enterado de nada y que está recibiendo muchas llamadas de apoyo. «Nunca me he lucrado de mi familia, pero hablo de mi hija porque es mi hija, y lo voy a seguir haciendo; yo por mi hija mato», aclaró.
«Hoy ha sido el peor día de mi vida. Yo no entiendo nada. Me decían que me querían quitar a mi hija, luego que las drogas? Lo único que hago es trabajar», intentó defenderse. «Mi hija es lo más importante de mi vida. Es muy feliz y un ángel que me manda Dios», sentenció Belén Esteban entre aplausos de un público enfervorizado en el plató televisivo.
Hace dos semanas, la venezolana Stefanía Fernández se hizo con la corona que la acredita como la «Mujer más guapa del mundo». Sin embargo, apenas le ha dado tiempo a saborear el título y ya hay quien pide que se lo arrebaten. La controversia alrededor del certamen de Miss Universo ha saltado después de que se haya calificado la victoria de la joven venezolana de «fraude», porque los votos del jurado tuvieron que contarse a mano. Por ello, hay quien pide a la organización que se le retire la corona a la joven venezolana.